Senadores de Morena afirmaron que la historia no debe utilizarse como instrumento de división, luego de rechazar la narrativa del presidente estadounidense, Donald Trump, en la que hace referencia a una supuesta confrontación o “guerra” entre México y Estados Unidos.
Las y los legisladores consideraron que ese tipo de declaraciones descontextualizan hechos históricos y los emplean con fines políticos, lo que —advirtieron— puede afectar el clima de cooperación y entendimiento entre ambos países.
Además, subrayaron que la relación México–Estados Unidos es una de las más importantes a nivel regional y mundial, no sólo por la vecindad geográfica, sino por los vínculos económicos, sociales, culturales y familiares que existen entre ambas naciones. Señalaron que recurrir a episodios del pasado para alimentar discursos de confrontación no abona a la solución de los desafíos comunes, como la migración, la seguridad, el comercio y el desarrollo regional.
- 178 años han transcurrido desde el fin de la guerra
Insistieron en que la diplomacia y el diálogo deben prevalecer sobre posturas que incentiven la polarización.
Los senadores enfatizaron que México mantiene una política exterior basada en el respeto, la soberanía y la cooperación internacional, por lo que llamaron a que el debate político en Estados Unidos no se construya a partir de narrativas que estigmaticen a México o a su población.
Finalmente, reiteraron que la relación bilateral debe sostenerse en el reconocimiento mutuo y en la búsqueda de soluciones conjuntas, lejos de discursos que revivan tensiones históricas.
Las declaraciones se dan luego de que el republicano difundiera un mensaje con motivo del aniversario de la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848) en el que la calificó como una “victoria legendaria” para su país.
En ese comunicado, Trump afirmó que la campaña militar que culminó con la toma de la Ciudad de México en 1847 y la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo aseguró el suroeste estadounidense y reafirmó la soberanía de Estados Unidos.