Sin mención explícita de dos días de descanso

Secretario del Trabajo defiende reforma de 40 horas semanales ante el Senado

Aclaró que la jornada diaria se mantiene en ocho horas y la modificación implica una semana laboral de cinco días

Al centro, el secretario del Trabajo y Previsión Socia, Marath Bolaños López.
Al centro, el secretario del Trabajo y Previsión Socia, Marath Bolaños López. Foto: Cuartoscuro

El secretario del Trabajo, Marath Bolaños López, se reunió este martes con legisladores integrantes de las comisiones unidas del Trabajo, y Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales del Senado de la República para exponer los alcances de la reforma laboral que reduce la jornada semanal a 40 horas, previo a su discusión.

En declaraciones a la prensa, Bolaños aclaró que la iniciativa establece una semana laboral de 40 horas sin modificar la jornada diaria ordinaria de 8 horas, lo que se traduce en cinco días de trabajo a la semana. La propuesta de modificación constitucional no establece explícitamente el derecho a dos días de descanso.

“Que quede muy claro cómo está contemplada esta reforma. Son 40 horas a la semana y no se está modificando lo relativo a cuántas horas son al día”, enfatizó.

Destacó que la propuesta es resultado de más de 40 mesas de diálogo social realizadas en diversas regiones del país, con participación de trabajadores, empleadores y expertos en la materia.

“Esto nos da también la garantía de que tienen justamente en sus manos los senadores una medida muy positiva que afirma los derechos de las personas trabajadoras, pero también con el respaldo de un diálogo muy sólido”
Marath Bolaños López, secretario del Trabajo

Bolaños calificó como “muy bueno” el intercambio con los senadores durante la comparecencia y reconoció el nivel de las preguntas formuladas, que permitieron aclarar lo que consideró “mitos” sobre la reforma.

El funcionario indicó que sectores como manufactura, servicios y comercio registran actualmente jornadas superiores a las 40 horas semanales. Una vez aprobada la reforma, se implementará de manera gradual hasta 2030.

Entre los beneficios anticipados, Bolaños destacó que se devolverá tiempo a los trabajadores para lograr un mejor equilibrio entre vida personal, familiar y laboral, citando experiencias exitosas en otros países.

La reforma requiere aprobación del Senado, posteriormente de la Cámara de Diputados y finalmente de los congresos locales para su implementación constitucional.

El secretario confió en obtener un respaldo “mayoritario, si no unánime” de la medida impulsada por la presidenta, calificándola como una “demanda histórica” de la clase trabajadora durante décadas.

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cehr

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