LA PROPUESTA para disminuir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales será analizada este martes en las comisiones de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y del Trabajo y Previsión Social del Senado de la República, en medio de la incertidumbre del sector obrero y organizaciones sociales, pues la iniciativa no establece en la reducción de la jornada, dos días de descanso semanal.
La propuesta, impulsada por el Gobierno federal, plantea una disminución gradual de la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030, aunque sin incluir explícitamente la obligación de otorgar dos días de descanso consecutivos por semana.
- 60 horas semanales es el promedio de trabajo en México
La iniciativa presidencial que propone reducir la jornada laboral a 40 horas semanales representa “una completa simulación” y un retroceso para los derechos de los trabajadores, señaló Salma Sánchez Lazcano, integrante del Frente Nacional por las 40 Horas, movimiento que impulsa esta demanda desde hace años.

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En entrevista, Sánchez Lazcano detalló que el análisis técnico realizado por abogados laboristas del Frente a la iniciativa, encontró “un montón de huecos” que evidencian que “la reforma estuvo trabajada por los despachos corporativos empresariales más perversos a nivel nacional”.
Por su parte, el senador de Morena, Óscar Cantón Zetina, afirmó que la propuesta que se discute en comisiones prioriza la reducción de horas de trabajo por semana sin alterar la garantía constitucional de un sólo día de descanso obligatorio.
“Nosotros seguimos con lo que dice la actual Constitución: un día de descanso obligatorio. ¿Qué es lo importante de esta iniciativa? Son las 40 horas de trabajo”, subrayó el legislador, quien afirmó que, con esta medida, los trabajadores percibirán el mismo ingreso por menos tiempo trabajado.
El principal problema que identifica el Frente, explicó Sánchez Lazcano, radica en que el texto mantiene la misma redacción vigente: “Donde se supone que establece la jornada laboral de 40 horas, seguida dice ‘con al menos un día de descanso’. Es decir, es igual a como está ahora. No cambió nada, solamente cambiaron algunas palabras”.
La activista en derechos laborales denunció que la iniciativa legaliza jornadas de hasta 12 horas sin considerar pago de horas extra, a pesar de que en la actualidad, el tope para la jornada ordinaria es de nueve horas, tras las cuales debe pagarse tiempo extra.
Según datos estadísticos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en México el promedio de horas trabajadas es de 60 semanales, cifra que supera las 48 que establece actualmente la ley, lo que coloca al país como el que más horas trabaja entre los Estados miembros de la organización internacional.

