Especulan sobre ensayo de arma... o globo de fiesta

Exhibe tensión cierre de espacio aéreo en frontera; ni en EU coinciden versiones

Gobierno de Trump acusa invasión de artefactos de cárteles mexicanos en El Paso; restringe vuelos 10 días, pero Aviación levanta medida por no haber amenaza; prueban láser para derribo: medios. Congresista señala que datos “no cuadran”; ven descoordinación entre agencias estadounidenses; Sheinbaum afirma no tener información sobre cierre; anuncia investigación

Enreda a EU una supuesta invasión de narcodrones desde México Foto: Especial

Autoridades de la administración de Donald Trump anunciaron el miércoles que “drones de los cárteles mexicanos” violaron el espacio aéreo estadounidense, por lo que las autoridades de ese país impusieron una restricción de vuelo en el espacio aéreo de El Paso, Texas, que duraría cerca de 10 días, pero que terminó diluyéndose en unas ocho horas en medio de un coctel de versiones y contradicciones dentro del mismo gobierno de Estados Unidos.

Apenas unas horas después de activada la alerta, el Departamento de Guerra y la Administración Federal de Aviación (FFA, por sus siglas en inglés) anunciaban el levantamiento de las restricciones, al concluir que no existía ninguna amenaza para la aviación comercial, lo que sorprendió a funcionarios estadounidenses, a la prensa de ese país y al Gobierno mexicano, que negó la presencia de drones en esa zona de la frontera.

En primer lugar, el secretario de Transporte, Sean P. Duffy, escribió en sus redes sociales: “La FAA y el DOW actuaron rápidamente para abordar una incursión de un cártel con drones. La amenaza ha sido neutralizada y no existe peligro para los viajes comerciales en la región. Se han levantado las restricciones y se están reanudando los vuelos normales”, pero ni él ni otros funcionarios revelaron más detalles.

  • El Dato: El departamento de Seguridad Nacional de EU detectó en los últimos seis meses de 2024 más de 27 mil drones a menos de 500 metros de la frontera sur.

En redes sociales, una cuenta asociada a la oficina de Emil Michael, subsecretario del Pentágono, publicó un mensaje vago tras el levantamiento de las restricciones, que mostraba drones y un láser disparando, con un águila calva en primer plano. “Defender la patria”, decía la publicación.

La legisladora demócrata Verónica Escobar, representante de El Paso, rechazó la explicación sobre los drones dada por los funcionarios del gobierno, y dijo en conferencia de prensa que “no era la información que nos habían dicho en el Congreso. No había ninguna amenaza, por eso la FAA levantó esta restricción tan rápidamente. La información que proporciona la administración no cuadra”.

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no tenía “ninguna información” sobre el uso de drones en la frontera y anunció que se investigará por qué se cerró el espacio aéreo de Texas.

  • 10 millas náuticas de restricción, en las que aplicó la medida

“No tenemos información que indique actividad de drones a lo largo de la frontera. Si tienen alguna información, la FAA o cualquier área del gobierno de Estados Unidos, puede preguntarle al Gobierno de México”, agregó.

La mandataria mexicana también precisó que el espacio aéreo mexicano no había sido cerrado: “Estudiaremos las razones específicas detrás del cierre (...). No hay lugar para especulaciones. Esperaremos la información y seguiremos manteniendo lo que siempre hemos mantenido: una comunicación permanente y abierta”.

De acuerdo con el diario The New York Times, el cierre del espacio aéreo sobre El Paso habría sido debido al uso de una “nueva tecnología antidrones” por parte del Departamento de Defensa y no un “narcodron”, como lo señalaron funcionarios de la Casa Blanca.

Sobre esta versión coincidieron fuentes citadas por The Wall Street Journal (WSJ), que señalaron que se trató de un “arma secreta” para contrarrestar los drones de los cárteles de la droga.

Otras fuentes señalaron a la agencia AP que la medida se debió a los planes del Pentágono de probar “un láser” para derribar drones utilizados por los cárteles de la droga mexicanos.

De acuerdo con este medio, la situación provocó fricciones entre el Pentágono y la FAA, que quería garantizar la seguridad aérea comercial; ambas agencias buscaron coordinarse sin éxito, según dos de las fuentes citadas por AP.

A pesar de una reunión programada para finales de este mes para tratar el tema, el Pentágono quiso hacer pruebas, lo que llevó a la FAA a cerrar el espacio aéreo. No quedó claro si el “láser” se desplegó finalmente.

WSJ señaló que las incursiones de narcodrones son frecuentes y no suelen provocar cierres del espacio aéreo a largo plazo, “sin embargo, el uso de esta arma antidrones ha suscitado serias preocupaciones en la FAA”.

Pero la versión que más revuelo generó en la opinión pública estadounidense fue la que un funcionario le dio a la cadena Fox News, que reveló que el Ejército de ese país derribó lo que luego se determinó que era un globo de fiesta cerca de El Paso, tras evaluarlo inicialmente como un posible dron extranjero. La identificación errónea finalmente provocó el cierre total del espacio aéreo alrededor del aeropuerto.

REVELA DESCOORDINACIÓN. El analista de seguridad René Cáceres dijo a La Razón que el trasfondo del incidente revela una falla de coordinación interinstitucional dentro del propio gobierno estadounidense.

El académico comparó esta dinámica con los fallos de coordinación que antecedieron a los atentados del 11 de septiembre de 2001, aunque aclaró que el reciente incidente no tiene la misma magnitud.

Consideró que EU no tiene la obligación de informar a México sobre este tipo de operaciones dentro de su espacio aéreo, aun cuando hay acuerdos de cooperación binacional, particularmente en materia de intercambio de inteligencia.

Cáceres dijo que el tema tendrá que ser abordado en una próxima reunión de altos funcionarios de seguridad de ambos países, que ya anunció ayer la Presidenta Sheinbaum.

Explicó que las capacidades de los cárteles son proporcionales a su poder económico, por lo que actualmente emplean drones principalmente para lanzar explosivos contra facciones rivales, fuerzas del orden o población civil en territorio mexicano.

Sin embargo, descartó que representen un riesgo para el gobierno de Trump, ya que ningún grupo del narcotráfico, afirmó, buscaría incursionar un dron con fines violentos hacia territorio estadounidense, dado el costo político y militar que ello implicaría.

“Ningún narcotraficante se va a aventar la puntada de cruzar un dron a EU en términos de generar algún acto violento en contra de ese país, eso traería toda una serie de repercusiones y ellos lo saben (…) eso no va a suceder. Va a suceder y va a seguir sucediendo de nuestro lado de la frontera hasta que nosotros no ataquemos este problema de manera permanente y concisa” afirmó.

El académico también advirtió que EU podría utilizar este tipo de situaciones como pretexto para reforzar el discurso favorable a una intervención militar en México.

“No lo han hecho, pero no hay que descartar que pudiera suceder”, e instó a no subestimar el riesgo político detrás de lo que en apariencia fue un simple malentendido con un globo de fiesta.

CONFUSO INCIDENTE ı Foto: Especial

Cárteles penetran muro de Trump con drones

› Por Ángel Molina

El muro, las políticas de línea dura de la administración Trump y las presiones contra los cárteles de la droga hicieron que los grupos criminales buscaran alternativas más innovadoras para mantener sus operaciones ilícitas transfronterizas, como el uso de drones, que se han ubicado como uno de los nuevos desafíos de seguridad en ambos lados del límite territorial.

Así lo advierte el estudio Estados Unidos necesita un muro antidrones en el suroeste, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).

La organización estadounidense independiente ya advertía desde finales de 2025 que “los esfuerzos de Estados Unidos para frenar la llegada de migrantes en los puntos de entrada conocidos también han aumentado la presión para que el crimen organizado encuentre nuevas rutas de contrabando”.

  • El dato: El secretario de Transporte de EU informó ayer la suspensión de vuelos en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, por la incursión de drones ligados a un cártel.

El CSIS señala que los drones “son una ventaja para estos grupos, ya que les permiten monitorear amplias franjas de territorio y penetrar en puntos vulnerables a lo largo de la frontera terrestre”.

Otra de las ventajas aprovechadas por la delincuencia organizada, sostiene el informe, es que el alto nivel de integración económica entre Estados Unidos y México implica que “las contramedidas antidrones podrían ser altamente disruptivas o, incluso, hasta peligrosas si se comete un error”, ya que una decisión podría generar serios problemas diplomáticos internacionales.

“Ningún comandante quiere ordenar accidentalmente la interferencia de la radio de un avión comercial o el cegamiento del radar de un helicóptero civil. También está la cuestión de las operaciones transfronterizas”, advierte.

El CSIS agrega que “los comandantes tácticos podrían ser reacios a provocar lo que podría convertirse en un incidente internacional, aunque ello implique incurrir en mayores riesgos de seguridad”.

Si bien los grupos criminales mexicanos aún no han empleado drones armados en territorio estadounidense, estos sistemas aéreos no tripulados (UAS) aún ayudan a los cárteles a rastrear patrullas fronterizas, monitorear a las fuerzas estadounidenses y entregar narcóticos y otro contrabando, se amplía en el reporte de la organización de investigación.

Otro acontecimiento preocupante, indica, han sido los recientes informes sobre la experimentación de cárteles con drones de fibra óptica.

“Estos sistemas, que ahora son un elemento básico en los campos de batalla de Ucrania, se basan en un delgado cable de fibra óptica para conectar al piloto con el dron, lo que proporciona una conexión resistente a interferencias y otros ataques de guerra electrónica, proporcionando al crimen organizado una herramienta altamente resistente para la vigilancia y el contrabando”, dice el CSIS.

Aspecto de los drones presuntamente propiedad del CJNG, en imagen de archivo. ı Foto: Especial

HERRAMIENTA DE GUERRA. El experto en temas de seguridad Víctor Manuel Sánchez explica que las organizaciones criminales en México han transformado el uso de drones en una herramienta de guerra, al evolucionar desde el simple trasiego de drogas hasta el despliegue de artefactos explosivos.

Para Sánchez, fue el Cártel de Sinaloa el primero en adoptar esta tecnología, utilizando drones en los estados de Sonora y Chihuahua para cruzar pequeñas cantidades de droga hacia Texas y Arizona, a través de la frontera con Estados Unidos. Con el tiempo, la práctica se extendió rápidamente al resto de las organizaciones del crimen organizado.

El salto cualitativo más significativo lo protagonizó el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que no solo adoptó los drones, sino que creó unidades especializadas conocidas internamente como “operadores droneros”.

“Estas células cuentan con logotipo propio, distintivos en sus uniformes, incluso han reclutado personal capacitado proveniente de Colombia para reforzar su operación”, aseveró.

La evolución del uso de esta tecnología siguió tres etapas claras: primero, la vigilancia y el espionaje, luego el transporte de estupefacientes y, finalmente, la incorporación de explosivos como armamento ofensivo, práctica que también adoptaron organizaciones como Cárteles Unidos, con presencia en la región de Tepalcatepec, Michoacán.

El experto en seguridad señaló que, en la actualidad, el uso de drones está extendido entre el Cártel de Sinaloa, el CJNG, el Cártel del Golfo, la Familia Michoacana y Los Tlacos, en el estado de Guerrero, lo que refleja una militarización progresiva de las disputas territoriales entre grupos criminales.

El académico de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) sostiene que, ante este panorama, tanto las fuerzas de seguridad del Estado como el Ejército Mexicano, han comenzado a desplegar inhibidores de señal y dispositivos conocidos como “pistolas antidron” para neutralizar estas aeronaves. Sin embargo, dice, los propios cárteles también están adquiriendo estos equipos para derribar los drones de sus organizaciones rivales, lo que añade una nueva dimensión a los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado.