Más allá de presumir su inocencia, acusar odio y difamación del conservadurismo en su contra, nos piden no perder de vista el tamaño de la maroma que ha dado el exvocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas, quien ha sido señalado por corrupción y por tener vínculos con el huachicol en el libro Ni venganza ni perdón —escrito por Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y por el periodista Jorge Fernández Menéndez—. Y es que Ramírez Cuevas dijo en un largo comunicado que estos ataques, para él infundados, no son tanto por él o contra él, sino más bien una campaña dirigida para desprestigiar a la 4T, a AMLO y a la Presidenta Claudia Sheinbaum. Escribió además que su actuar como servidor público ha sido intachable y apegado a la ética. El próximo jueves se presentará formalmente el libro y habrá que estar pendientes porque, nos aseguran, es muy posible que los autores tengan aún mucho qué decir. Pendientes.