Es triste, nos comentan, ver cómo en nuestro país de pronto se desdeña el valor de las actividades públicas y se antepone el de las privadas. También descorazona el ver cómo los afanes democráticos inclusión y de apertura para que en los espacios legislativos haya representación de todos los sectores, son menospreciados por sus beneficiarios. Lo anterior viene a cuento por el anuncio de que Sergio Mayer, diputado con poca productividad legislativa, decidió sumarse a un show de televisión. Para tal fin, ayer requirió licencia para separarse “por tiempo indefinido” de su curul. Y es que con eso ha contribuido a borrar las líneas que separan dos actividades muy distintas. Quizá por eso ahora el llamado en las benditas redes es a que todo mundo vote por él. Sí, para que en ese espacio conocido como la honorable Casa de los famosos lo retenga mucho tiempo y así no vuelva al reality show conocido como Cámara de Diputados. ¡Cómo son!

