DURANTE 2024, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) realizó inversiones bancarias con el presupuesto que se le asignó, que derivaron en ingresos financieros por arriba de los 173 millones de pesos que después se negó reintegrar a la Tesorería de la Federación (Tesofe), señaló la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
En la presentación de la tercera entrega de la Cuenta Pública de dicho año, el ente fiscalizador advirtió un presunto daño al erario por 229 millones 21 mil pesos en el rubro educativo, de los cuales 173 millones 59.2 corresponden a la institución académica mencionada.
En el informe se expone que los ingresos financieros de la Universidad fueron por 172 millones 107.6 mil pesos, correspondientes a rendimientos generados en 11 cuentas bancarias por la administración de los recursos fiscales; sin embargo, se encontró que los rendimientos financieros totales fueron por 173 millones 59.2 mil pesos, los cuales no se devolvieron a la Tesofe, como lo marca el artículo 54 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
- 229 Millones es el desfalco en el rubro educativo
La UAM respondió que esto significaba que dicho dinero podía ser administrado de manera libre por sí misma, ya que derivaron de la suscripción de contratos de inversión con instituciones financieras y son distintos a los subsidios que recibe de la Federación.
Ante esta situación, la ASF acudió a consultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuya Subsecretaría de Egresos determinó que la UAM, al ser una paraestatal o un ente con autonomía presupuestaria está sujeta a reintegrar los rendimientos financieros que deriven de los subsidios o apoyos fiscales que reciba.