Nos dicen que en la 4T ha surgido una idea innovadora, pero a la vez extraña: la creación de una Universidad de Cuadros para Servidores Públicos que, entre otras cuestiones, ayudaría a evitar prácticas nepotistas o “cuatachistas”. Esta propuesta fue puesta en tribuna de la Cámara alta por el senador del PT, Gonzalo Yáñez, quien alegó que “todavía encontramos en los tres órdenes de Gobierno, en el Poder Legislativo y en el Poder Judicial, prácticas insanas” que impiden el buen funcionamiento del Estado mexicano. “Seguimos padeciendo las lacras del amiguismo en la colocación de funcionarios públicos, del tráfico de influencias llamado influyentismo, de familiares; es decir, nepotismo, en general del capitalismo de cuates y de cuotas” que, reconoció, heredó el oficialismo del régimen que tanto criticó. Luego entonces, continuó el petista, la creación de esta universidad no será para educar a los que ya están en la política, sino para formar una cantera de jóvenes que sí puedan con aquello de la honestidad a toda prueba con miras al relevo generacional. Así que los árboles torcidos por lo pronto la libran. Qué tal.

