Titular del ente cierra un ciclo de 8 años

Trabajo de ASF no es recuperar dinero, no somos caja de ahorros

Colmenares afirma que la labor de la Auditoría es ver que se hagan bien las cosas; no descarta ir por otro periodo

“Trabajo de la ASF no es recuperar dinero, no somos caja de ahorros”
“Trabajo de la ASF no es recuperar dinero, no somos caja de ahorros” Foto: David Patricio›La Razón

A unos días de concluir su periodo al frente de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), David Colmenares Páramo defendió con orgullo un modelo de fiscalización que, en sus palabras, rompió con la tradición punitiva para apostar por la prevención, la capacitación y la presencia directa en estados y municipios.

En entrevista con La Razón, el auditor aseguró que su principal legado no está en las sanciones, sino en haber construido una cultura de responsabilidad en el manejo de los recursos públicos.

Explicó que su enfoque consistió en acompañar a los entes públicos para corregir fallas antes de que se traduzcan en observaciones graves o procedimientos resarcitorios.

¿Cuál es el sello de su gestión al frente de la ASF?

El trabajo de la Auditoría es ver que se hagan bien las cosas, no recuperar dinero, no somos caja de ahorros. La clave nuestra ha sido la itinerancia. Revisar lo que estamos haciendo con un ánimo de enseñarles a hacer las cosas, no llegar a ver qué encontramos.

A su juicio, la fiscalización no puede limitarse al análisis de documentos en oficinas centrales, sino que debe trasladarse al territorio para entender cómo se ejecuta el gasto.

“La considero muy exitosa”, afirmó al hacer un balance de los ocho años en el cargo, tiempo en el que, dijo, se transformó la institución hacia una fiscalización “de territorio y no de escritorio”.

¿No se debilita la función sancionadora con un enfoque preventivo?

De ninguna manera. Cuando hay irregularidades se actúa conforme a la ley y se da seguimiento hasta las últimas consecuencias.

Sin embargo, insistió en que la prioridad es garantizar que el gasto público se ejerza correctamente desde el inicio y evitar daños al erario. Además, aseguró que la prevención ha contribuido a reducir prácticas indebidas y a fortalecer la cultura de rendición de cuentas.

“¿Qué ganamos con estar nada más regresando, recuperando recursos o castigando gente? Y muchas veces sí hay que castigar a los pillos, por supuesto. Hay que recuperar lo negativo, pero hay que estimular el uso correcto de los recursos públicos. Y en eso, la capacitación y la relación que tenemos es permanente con ellos. Por ejemplo, en estos días hemos tenido ya reuniones con varios de los estados, con varias de las universidades. Es el enfoque preventivo”, expuso.

Colmenares recordó que tras su designación habló de hacer una gestión itinerante: “Lo hemos hecho. Hemos salido mucho a las entidades federativas, a los estados, a los municipios”.

Según explicó, el objetivo ha sido fortalecer la capacitación y la interlocución directa con autoridades locales para corregir fallas antes de que deriven en sanciones.

En esa lógica, defendió que “cada peso que tú regresas al erario público es un peso menos para alguna obra que se necesita”, por lo que apostó a prevenir irregularidades en lugar de concentrarse únicamente en castigos.

Colmenares destacó que, en el tercer Informe de la Cuenta Pública 2024, presentado el 17 de febrero, la ASF realiza actualmente dos mil 476 auditorías, frente a las mil 676 con las que inició su gestión. Además, se audita 91 por ciento de los entes del gasto federalizado y 59 por ciento de municipios y alcaldías, cifras que describió como históricas.

Gran parte de las irregularidades detectadas corresponden a municipios y alcaldías por falta de documentación comprobatoria. ¿Cómo regular eso?

Con capacitación. Con una mayor presencia. Quita los municipios de usos y costumbres de Oaxaca, que son casi 470, quita los pequeños de Chiapas y de Guerrero, y estamos ya avanzando al nivel más alto con los demás.

Reconoció que, en Oaxaca, su estado natal, la geografía representa un obstáculo real. “A veces para ir de un municipio a otro tienes que bajar del cerro donde estás y volver a subir. No puedes subir en helicóptero ni nada”, describió.

Respecto a los casi 60 mil millones de pesos en irregularidades detectadas en el tercer informe de la Cuenta Pública 2024, rechazó que la cifra refleje un deterioro en el ejercicio del gasto.

En el informe se documentaron irregularidades por aproximadamente 60 mil millones de pesos. ¿La cifra refleja una fiscalización más rigurosa por parte de la auditoría o es un ejercicio de gasto público que deja mucho que desear?

Ni una cosa ni otra. Significa que se han reducido las observaciones porque están trabajando mejor. El aumento en cobertura también implica una revisión más amplia del universo auditado.

Detalló además que la ASF alcanzó una cobertura del 91 por ciento de las entidades federativas y del 59 por ciento de los municipios y alcaldías del país, niveles que, dijo, eran impensables en administraciones anteriores.

¿Buscará un nuevo periodo al frente de la Auditoría?, ¿se va a registrar en el proceso?

Estoy pensando… no me gusta futurear. El resultado de tu trabajo es el que te va a dar resultados en lo demás. Soy prudente, soy cuidadoso. Mi única experiencia anterior fue súper brillante, súper exitosa y súper respetuosa por parte de los diputados.

Cuando se le preguntó qué perfil debería tener el próximo titular de la ASF, respondió: “Tendría que ver el espejo para poder ser mejor”. Aseguró tener confianza en el proceso legislativo y en la Cámara de Diputados, con la que, afirmó, ha mantenido una relación “muy cordial” y de respeto a la autonomía.

¿Qué le responde a quienes señalan que durante su gestión se debilitó la fiscalización?

No sé quién. A mí nadie me lo ha dicho. Al contrario, hemos avanzado. Ahí están los resultados.

Los números hablan por sí solos, dijo: más auditorías, mayor cobertura territorial y una tendencia a la baja en las observaciones de las dependencias con mayores recursos. “Así que las voces…”, dejó la frase inconclusa, con un gesto que sugería que los datos eran suficiente respuesta.

¿Qué reformas o ajustes institucionales considera necesarios para la ASF de cara al futuro?

Lo que seguiría sería consolidar lo que ya llevamos avanzado. Fortalecer todavía más nuestra relación con los entes auditados y con los diputados, que son muy importantes para nosotros. La parte informática es un avance para todos, pero lo más relevante ha sido la relación con nuestro propio personal y con las entidades que revisamos. La tecnología es de lujo, pero sin capacitación no te sirve absolutamente para nada.