Vaya deterioro el que ha ido sufriendo Baja California Sur en materia de seguridad con el actual gobernador, Víctor Castro. Apenas el mes pasado en estas páginas se daba cuenta de cómo 2025 había sido el año más violento durante la gestión del mandatario morenista, pues la cantidad de asesinatos escaló al doble. Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública establecen que durante 2024 se reportaron 56 casos, mientras que en 2025 se registraron 113. Incluso, con respecto a 2023, la cantidad de averiguaciones por homicidio doloso se multiplicó casi cinco veces, pues en aquel año se registraron únicamente 24 carpetas de investigación. Lo anterior viene a cuento, porque ayer la entidad fue sacudida por la noticia de que fue asesinado Bernardo Soriano, exsubprocurador de Delitos de Alto Impacto de la Procuraduría General de Justicia estatal. El exservidor público agredido, se ha informado, fue removido de su puesto tras denunciar que dentro de la Procuraduría había falta de equipo y capacitación. Un caso lamentable.

