LA DECISIÓN del ayuntamiento de Acapulco de impedir el festival Acamoto 2026, así como cualquier concentración masiva sin autorización, en especial aquellas que promuevan conductas delictivas o alteren el orden público, recibió el respaldo del Gobierno de Guerrero. La postura sumó el apoyo del sector empresarial, que alertó sobre riesgos en seguridad, movilidad y reputación turística del puerto.
Durante un posicionamiento oficial, el subsecretario de Desarrollo Político y Social estatal, Francisco Rodríguez Cisneros, confirmó el apoyo a la alcaldesa Abelina López Rodríguez y adelantó que habrá una coordinación estrecha en la Mesa para la Construcción de la Paz.
- El Tip: El CCE señaló que el Acamoto no rebasa una derrama de 33 mdp por los 10 mil participantes, es decir, “no representa ganancia en comparación con los daños ocasionados”.
“Con mucho gusto las vamos a respaldar como lo hemos hecho en otros momentos”, afirmó, tras señalar que Acapulco representa una zona prioritaria para autoridades estatales y federales.
Federico Argumedo Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) municipal, dejó claro que “este Gobierno no ha recibido solicitud alguna para la realización de actividades que impliquen concentraciones o dinámicas que pudieran poner en riesgo el orden público”.
Añadió que, incluso ante una eventual petición, la administración no la autorizaría “porque nuestra prioridad es garantizar la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de la población”.
El sector empresarial cuestionó los beneficios económicos atribuidos al evento. De acuerdo con su evaluación, la derrama resultó inferior a lo difundido y no compensó los costos en seguridad ni el impacto en la percepción turística.
Julián Urióstegui, representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Acapulco, dijo que el encuentro motociclista no cumplía condiciones legales ni operativas. Recordó que en ediciones previas se registraron accidentes mortales, detenciones e infracciones, factores que deterioraron la imagen del destino.
“Entendemos que el Acamoto no tiene permisos ni licencias para llevarse a cabo; se trata de una respuesta seria de la autoridad y la reconocemos”, expresó el representante del CCE.