En torno a los hechos ocurridos en Teotihuacán, y particularmente en la forma que se atendió, hay una pieza que, nos dicen, comenzó a tomar forma conforme avanzaron las horas: la seguridad en accesos e interior del sitio, recinto federal bajo administración del Instituto Nacional de Antropología e Historia, está en manos de la Policía Auxiliar de la Ciudad de México. Con ese telón de fondo, se destaca la reacción inmediata de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, que se desplegó en minutos y asumió la primera línea de contención. A ese movimiento se sumó después la Guardia Nacional, cuya presencia en la zona permitió reforzar el control del perímetro desde las primeras horas. Entre líneas, tampoco pasó desapercibido que fue el secretario de Seguridad estatal, Cristóbal Castañeda, quien salió a dar cuenta de la información disponible, marcando así el ritmo de la comunicación prácticamente desde que se tuvo control de la zona donde ocurrieron los lamentables hechos.

