Comentan que, en medio de la investigación a raíz del homicidio del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, una nueva acusación comenzó a generar otro frente —y muy ruidoso— desde la propia familia del edil asesinado. Se trata de los señalamientos que hizo su propio hermano, Juan Manzo, ojo, no en contra de las autoridades que llevan a cabo las pesquisas, sino del ayuntamiento de Uruapan, hoy encabezado por la viuda del expresidente municipal, Grecia Quiroz. En sus redes sociales, el hermano del occiso —que, por cierto, se desempeña como subsecretario de Gobernación de Michoacán— lamentó que la administración de su cuñada “esté pagando la defensa de los escoltas acusados de facilitar el homicidio” de Carlos. Nos hacen ver que, además del desencuentro familiar que estas declaraciones implican, la postura de Juan Manzo en torno a los escoltas de su hermano, contrasta con la del diputado local Carlos Bautista Tafolla, integrante del Movimiento del Sombrero, quien ha dicho que la detención de estos custodios no es más que una “cortina de humo”, ya que, declaró, uno de ellos incluso era para el exalcalde casi casi como un padre.

