Casos se disparan más de 200% en un lustro

Víctimas de bullying, 6 de cada 10 menores en México

El país ocupa el primer lugar mundial en denuncias de acoso escolar y casi 3 reportes al día requieren atención hospitalaria, en promedio; la violencia afecta a cerca de 18 millones de estudiantes de primaria y secundaria

Expresiones artísticas de estudiantes de nivel básico contra la violencia, en imagen de archivo
Expresiones artísticas de estudiantes de nivel básico contra la violencia, en imagen de archivo Foto: Cuartoscuro

En México ir a la escuela puede convertirse en una experiencia marcada por el miedo, ya que ocupa el primer lugar a nivel internacional en casos de acoso escolar en educación básica, una problemática que afecta a cerca de 18 millones de estudiantes de primaria y secundaria.

El fenómeno no es aislado ni reciente. De acuerdo con el estudio más reciente de la organización internacional Bullying Sin Fronteras, realizado entre enero de 2023 y abril de 2024, el acoso escolar continúa en aumento en todo el mundo. Sin embargo, México destaca por encima del promedio global —donde seis de cada diez menores son víctimas— al registrar niveles más altos de violencia sistemática entre pares.

  • El Dato: El Módulo sobre Ciberacoso (Mociba) del Inegi señala que 21 por ciento de los adolescentes sufre agresiones constantes a través de redes sociales y los medios digitales.

El marcaje de estos indicadores se da en el contexto de la conmemoración del Día Mundial contra el Bullying, una iniciativa impulsada con el objetivo de visibilizar una problemática que cada año cobra cientos de miles de vidas en el mundo.

El incremento de los casos en México es alarmante, ya que, desde 2024, los reportes de bullying crecieron un 205 por ciento en comparación con 2019. Además, las agresiones físicas en escuelas que requirieron atención hospitalaria alcanzaron los mil 58 casos en ese mismo año, lo que refleja la gravedad de los ataques.

“El sistema educativo de secundaria es en el que se está construyendo la identidad, pertenencia y autonomía corporal”, explica Juan Martín Pérez, coordinador de Tejiendo Redes de Infancia, quien agregó que “es una etapa en la que los adolescentes buscan diferenciarse de su entorno familiar, lo que puede derivar en conflictos y violencia si no hay el acompañamiento adecuado”.

  • 28 millones de menores sufren de violencia física y psicológica

Aunque el aumento parece moderado, revela una problemática persistente y, en algunos casos, invisibilizada.

Ramón Beltrán, secretario ejecutivo del organismo, señala que estas cifras responden a un esfuerzo de “inteligencia ciudadana” que busca fomentar tanto el respeto hacia los demás como el autorrespeto en las víctimas.

En México, los casos recientes evidencian esta realidad. En 2024, un adolescente de 14 años murió en León, Guanajuato, tras ser golpeado por compañeros afuera de su escuela. Ese mismo año, en Torreón, Coahuila, una menor de 12 años sufrió lesiones craneales luego de una agresión por parte de sus compañeras.

La violencia también ha escalado a escenarios más extremos. En septiembre de 2025 un estudiante mató con un arma blanca a un compañero en el plantel del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Meses después, en marzo de 2026, un adolescente asesinó a dos maestras en una escuela de Lázaro Cárdenas, Michoacán.

Otro caso que sacudió fue la muerte de Leyla Monserrat, una adolescente de 15 años, a manos de dos menores de edad en Sonora, lo que provocó una ola de indignación en redes sociales y entre colectivos feministas por la brevedad de las sentencias dictadas contra sus agresoras, a meses de que se cometiera su feminicidio.

Leyla Monserrat, originaria del ejido El Desierto en General Plutarco Elías Calles, Sonora, había sido víctima de acoso escolar por parte de sus compañeras. De acuerdo con la información difundida por autoridades estatales, meses antes del crimen, las agresoras utilizaron una fotografía de la joven para humillarla en redes sociales y habían roto su amistad tras una pelea.

Las adolescentes, de 13 y 15 años, inmovilizaron y asfixiaron a la víctima, grabaron el crimen y ocultaron el cuerpo en el patio de una vivienda. La autopsia confirmó que la causa de muerte fue asfixia mecánica.

Otro caso es el de Nicole, una estudiante de 12 años de la Escuela Secundaria Alfonso Caso Andrade, en la alcaldía Tláhuac, quien fue hospitalizada luego de ser agredida con un arma punzocortante. Se sabe que la menor había alertado previamente a directivos y maestros sobre el acoso escolar que sufría, sin que se tomaran medidas de protección.

Las burlas y agresiones a Nicol, estarían relacionadas con su forma de vestir y con el uso de unos tenis “piratas” adquiridos en Tepito, situación por la que acosaban continuamente a la menor.

“La violencia es algo que se reproduce. Si no hay contención institucional ni un cambio cultural, vamos a seguir encontrando distintas expresiones de violencia”, advierte Juan Martín Pérez.