La Secretaría de Bienestar, cuya última titular, Ariadna Montiel, dejó el cargo la semana pasada, arrastra anomalías e inconsistencias en las entregas de recursos económicos a beneficiarios de los que no acreditó expedientes ni apego a las reglas de operación para su adecuada dispersión entre la población mexicana que llevaron a que en el último año auditado se acumularan más de cinco millones de pesos perdidos.
Con corte al 4 de mayo, se reportan 5.4 millones de pesos en anomalías identificadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), correspondientes a 2024, pero que no han sido subsanadas.
Casi la mitad del monto perdido, dos millones 693 mil 960 pesos, corresponden a la falta de 214 expedientes de presuntos beneficiarios, así como de residuos y órdenes de pago que se otorgaron por los huracanes John y Otis.
- El Dato: En su momento, la Presidenta Sheinbaum ordenó que el proceso de entrega de apoyos en La Huasteca no fuera burocrático para asegurar una amplia cobertura.
Un millón 350 mil pesos fueron por anomalías en la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, en donde la dependencia no proporcionó los expedientes para sustentar la entrega de tarjetas bancarias a 45 beneficiarios.
El mismo tipo de inconsistencia se identificó en otra auditoría, que advierte que se dieron 330 mil pesos de apoyos a 23 adultos mayores, sin acreditar los expedientes que sustentaran que cubrían los requisitos para ser beneficiarios.
Se encontró una irregularidad por 273 mil 600 pesos en el Programa de Apoyo para el Bienestar de Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, donde pagó a 171 beneficiarios que ya no cumplían con la edad para recibir este recurso. Otro probable daño al erario por 494 mil 400 pesos derivó de la falta de 63 expedientes que acreditaran el cumplimiento de los criterios de elegibilidad en el mismo programa, a quienes les otorgaron 352 mil pesos.
También se advirtió la falta de 36 expedientes de entrega-recepción de las tarjetas bancarias a beneficiarios. A esto se suman 297 mil 450 pesos de la entrega de apoyos a 19 beneficiarios de la pensión de las Personas con Discapacidad Permanente, sin que se contara con la evidencia documental de que cumplían los requisitos.
CUESTIONAN AYUDA. A más de medio año de la devastación por las intensas lluvias en la región de La Huasteca, en octubre de 2025, habitantes y colectivos denunciaron la entrega de apoyos a personas que no resultaron afectadas, mientras que sectores que sí requieren la ayuda, en algunos casos, siguen sin recibirla.
La organización Serranos Unidos en Resistencia Indígena, de la Sierra Norte en Puebla, remitió en su momento un oficio dirigido a la Presidenta Claudia Sheinbaum para acusar un “fraude a la nación”, del cual responsabilizaron a la Secretaría de Bienestar.
El colectivo aseguró haber presenciado la entrega de los apoyos económicos, ordenados por el Gobierno federal para damnificados, a personas que no tuvieron ningún daño en su vivienda y, algunos, dijeron a este diario, son familiares de personas que ocupan algún cargo público a nivel local.
En entrevista, Raymundo García, representante de la organización, dijo que el colectivo pidió a la Secretaría de Bienestar entregar el padrón de beneficiarios, a fin de verificar presencialmente que hubo entregas a personas que no tuvieron daños en sus viviendas ni pérdida de bienes, que eran las condiciones bajo las que se entregaron montos de 20 mil a 100 mil pesos, así como enseres domésticos.
“Sí llovió, pero no resultaron afectadas de una forma que entraran (las personas) en los parámetros de atención para la gente damnificada. Huauchinango fue el mayor territorio afectado, no así la parte central de la Sierra, como en Zapotitlán de Méndez, Tepango, Xochitlán, por decir algo”, dijo.
Cuestionado sobre si familiares o miembros de gobiernos recibieron estos apoyos, respondió:“Lo sabemos, pero estamos esperando a que el Gobierno federal nos dé el padrón de damnificados, para tener certeza y verificar con datos oficiales y observaciones que nosotros tenemos para precisar exactamente si estas personas recibieron el apoyo”.
Habitantes de la región consultados por este medio confirmaron que habitantes de municipios poblanos como Zapotitlán de Méndez, Huitzilan de Serdán y Tepango, cuyas viviendas no registraron daños y que incluso pertenecen a grupos reconocidos como de alto poder adquisitivo y con vínculos gubernamentales, se filtraron entre las listas de damnificados.
“Beneficiaron a toda su gente (en Zapotitlán), dándoles el apoyo cuando realmente lo necesitaban (en Huauchinango). En Zapotitlán no hubo ninguna afectación. Sí llovió, se tapó el camino, sí es verdad, pero no le hizo nada a las casas y les llegaron refrigeradores, vinieron a entregar electrodomésticos. Pero en Huauchinango sí fue lo peor, hacia abajo”, narró un habitante.
Los afectados afirmaron que en la zona no se observó la presencia de servidores de la nación que verificaran con rigor en manos de quiénes paraban los recursos y ello llevó a que el dinero y apoyos fuera recibidos por personas “aprovechadas”.