Y no hay que perder de vista, nos dicen, la muy necesaria precisión que hizo la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a cargo de Jesús Esteva, en medio de una ola de desinformación sobre presuntos “apuntalamientos de emergencia” en el recién inaugurado Puente Nichupté en Cancún, la obra más larga en su tipo en América Latina y una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno federal en el sureste mexicano. Según las versiones falsas que corrieron como pólvora —hasta con videos y fotografías— el proyecto presenta “hundimientos evidentes a simple vista”. Lo que sorprende, nos indican, es la facilidad con la que, sin bases, algunos actores propagan miedo entre la población en una construcción clave para el desarrollo urbano de una de las zonas turísticas más importantes del país. Por eso es vital atender la información oficial: “El Puente Vehicular Nichupté es una obra segura y estable”, señaló la SICT y explicó que si hay estructuras metálicas visibles no es porque la obra se esté hundiendo sino porque precisamente cumplen la función de hacer del puente una estructura más resistente.


