Como era de esperarse, nos dicen, siete horas de diálogo con las autoridades no alcanzaron para que la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación accediera a levantar su plantón en el Centro Histórico de la CDMX, a dos semanas de que inicie el Mundial y con el Fan Fest de la FIFA a escasos metros. Pero lo más preocupante, según se advierte, es el nivel de tensión con el que cerró anoche el diálogo con el magisterio disidente, pues este último —para no variar— dejó la mesa pateando el balde y lanzando un ultimátum: que el Gobierno responda a sus casi 80 demandas en 24 horas, de lo contrario, ya sabremos todos de qué están hechos. “A estas alturas, el Gobierno federal debería tener las respuestas, el emplazamiento que hicimos en esta mesa es que mañana tengan las respuestas por escrito, hoy no nos comprometimos a firmar ninguna minuta, porque es responsabilidad del Estado”, dijo la representante del gremio Yenny Pérez, quien también declaró que no permitirán que las autoridades les hagan como en el ‘Son de la Negra’ —decirles sí, pero no decirles cuándo—, por lo que en esa respuesta esperada, ellos quieren ver fechas para el cumplimiento de sus exigencias.
