Durante la audiencia en el Reclusorio Norte, Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, acusó que su detención es un caso político, con el único fin de presionar a su familiar.
“Yo creo que este es un caso político, donde a mi mamá, a mi cuñada y a mí, es decir, a las mujeres de mi familia, se nos ha utilizado para presionar a mi hermano. Yo salí del país una semana por un asunto familiar y regresé porque aquí está mi familia y estoy aquí con las ganas de cooperar, cuándo salí del país, lo hice sin problemas. Quiero recalcar dos puntos: salí del país porque esta orden de aprehensión no se me había notificado y estoy aquí para cooperar”, expuso.
- El Tip: El expediente contra Gilda Susana consta de 70 mil fojas, por lo que la defensa pidió un receso para revisarlo.
Previamente, al ser entrevistado afuera del Centro de Justicia Penal en el Reclusorio Norte, Alejandro Rojas Pruneda, abogado de la familia Lozoya, cuestionó la forma en que la Fiscalía General de la República ejecutó la orden de aprehensión.
“Nos hubieran mandado un citatorio, una solicitud para que se presentara, sí se hubiera presentado, como se ha presentado tanto el señor Emilio, como su mamá, como su papá, como su hermana, a todo lo que nos han solicitado, no era necesario”, declaró.
Afirmó que su clienta conocía que enfrentaba una investigación y, según dijo, permanecía disponible para atender cualquier requerimiento de la autoridad judicial, por lo que consideró innecesario el despliegue utilizado para detenerla.

El abogado también criticó la difusión de fotografías oficiales en las que Lozoya aparece esposada tras su captura. A su juicio, esa decisión afectó la imagen de su representada antes de que un juez determine su situación jurídica. Sostuvo que la defensa ha colaborado con las autoridades desde el inicio del procedimiento y aseguró que un citatorio habría permitido su comparecencia ante el órgano jurisdiccional.



