Y es el senador Gerardo Fernández Noroña el que ya está empezando a medir los riesgos que tendrá para sus aspiraciones el haber sido incorporado por un espacio de seis meses a la lista de personas que han cometido violencia política en razón de género. Lo anterior, tras haber denostado a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz. Y es que la víspera el Tribunal de Michoacán determinó que el morenista sí incurrió en esa falta, además de que afectó la imagen pública de quien, es sabido, es la cabeza más visible del llamado Movimiento del Sombrero en Michoacán. Ha dicho el legislador que con este fallo del tribunal local podría quedar inhabilitado para buscar el año entrante ser de nuevo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta, por lo que presentará una impugnación ante la junta regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y no se puede descartar, nos señalan, que el caso llegue a manos del pleno del TEPJF. Por lo pronto, nos piden no perder de vista que la sanción que pesa a Noroña se tomó por unanimidad.
• El simbolismo de un arresto
