EL EXEMBAJADOR de Estados Unidos en México Ken Salazar fue duramente señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) en el caso de Ismael El Mayo Zambada. La institución sostuvo que el exrepresentante diplomático faltó a la verdad cuando negó la participación de agencias de su país en la captura y traslado del líder histórico del Cártel de Sinaloa.
La fiscal general, Ernestina Godoy, recordó que el 9 de agosto de 2024 el exfuncionario sostuvo que el gobierno estadounidense no participó en la operación, que no intervino una aeronave de ese país, ni un piloto, agentes o personal bajo su mando en territorio mexicano. La versión del exdiplomático apuntó entonces a una acción entre cárteles.
Raúl Armando Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, sostuvo que la información reunida en la carpeta del caso contradice la versión de Ken Salazar. “Resulta falsa de toda falsedad”, expresó el funcionario sobre las declaraciones del exembajador, quien en 2024 negó la participación de agencias estadounidenses en el operativo y ahora sostiene que no tuvo conocimiento de esas acciones.

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De acuerdo con el funcionario, el caso toca el principio de buena fe en las relaciones diplomáticas, al que definió como una norma obligatoria dentro del derecho internacional. Jiménez Vázquez sostuvo que Salazar violentó ese marco al negar la intervención de agencias estadounidenses en el operativo contra Zambada García.
Además, aseguró que la conducta atribuida al exembajador representa un incumplimiento grave del marco que regula la función diplomática. Señaló posibles violaciones al artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, al artículo 26 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y a la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas.
Ante la posibilidad de llamarlo a comparecer, el funcionario explicó que las consecuencias se ubican en el plano del derecho internacional y no necesariamente en el penal. Además, precisó que los embajadores cuentan con inmunidad por actos ligados al desempeño de su representación diplomática.
No obstante, la FGR marcó una diferencia entre la supuesta falsedad y una participación directa en los hechos. “De ninguna manera esto implica o conlleva algún señalamiento o presunción” de que Salazar haya asumido de forma automática la calidad de copartícipe o corresponsable, aclaró Jiménez Vázquez.
Para la fiscalía, el punto central contra el exdiplomático es su declaración pública tras el traslado de Zambada García a Estados Unidos.
“Lo que se le reprocha al embajador Salazar es que se condujo con falsedad”, afirmó el titular de Control Competencial.

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