La investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) apunta a un proveedor en México como origen de la cadena de suministro involucrada en el brote de cyclospora que ha enfermado a entre cinco mil y siete mil personas en 34 estados.
De acuerdo con la FDA, el rastreo epidemiológico permitió identificar a un solo proveedor que abastecía de lechuga a los establecimientos de Taco Bell, donde comieron las personas afectadas. La dependencia mantiene una investigación para determinar si el producto contaminado llegó a otros restaurantes y reforzó las inspecciones en la frontera para detectar mercancías relacionadas con el brote.
- El dato: Las exportaciones de México de lechuga, con cerca de 50 por ciento de su producción nacional, ubican al país como el tercer mayor exportador a escala global.
Hasta ayer, las autoridades estadounidenses no revelaron el nombre del proveedor ni el punto exacto donde ocurrió la contaminación; no obstante, el diario The Washington Post informó que la empresa Taylor Farms figura entre las posibles fuentes bajo investigación, un gigante productor de ensaladas y vegetales estadounidense con presencia en México.

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Las autoridades estadounidenses vincularon el brote con una lechuga iceberg proveniente de una granja en el centro de nuestro país, asociada a Taylor Farms.
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Aunque la compañía aclaró que sus kits de ensaladas comerciales de marca propia no contienen lechuga iceberg y no están relacionados con el brote, tomó la decisión de retirar indefinidamente toda su lechuga de la región comprometida, como medida de precaución.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emitieron una alerta de seguridad alimentaria por el brote del parásito causante de la ciclosporiasis e instaron a los consumidores a evitar la lechuga iceberg rallada en restaurantes Taco Bell de Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental.
Los CDC informaron que el brote está relacionado con mil 644 casos confirmados por laboratorio asociados con Taco Bell, aunque advirtieron que la cifra real podría ser considerablemente mayor, ya que muchas personas no se realizan pruebas diagnósticas y la confirmación de la enfermedad puede tardar hasta seis semanas.
Los centros de control precisaron que no todos los restaurantes Taco Bell ubicados en la zona afectada recibieron lechuga proveniente del mismo proveedor. De manera paralela, la agencia investiga otros casos de ciclosporiasis que no estarían vinculados con este brote.
El estado de Michigan concentra el mayor número de personas afectadas, con más de cuatro mil 300 enfermos y 102 hospitalizaciones, según datos de las autoridades sanitarias estatales.
Ante la investigación, Taco Bell informó que retiró voluntariamente toda la lechuga suministrada por el proveedor bajo investigación y anunció que sustituirá el producto en un plazo de 24 horas en los restaurantes afectados. La cadena, propiedad de Yum! Brands Inc., añadió que excluirá de manera indefinida a dicho proveedor de su cadena de suministro en Estados Unidos.
A principios de la semana, la empresa ya había anunciado el retiro temporal de algunos ingredientes en determinados establecimientos, sin especificar cuáles. Otros restaurantes independientes también optaron por retirar lechuga y verduras de hoja verde mientras continúan las investigaciones.
La cyclospora es un parásito microscópico que provoca una infección intestinal conocida como ciclosporiasis. Entre sus principales síntomas se encuentran diarrea acuosa prolongada, pérdida del apetito, pérdida de peso, cólicos abdominales, fatiga y náuseas.
Los síntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después del consumo de alimentos o agua contaminados y, sin tratamiento, pueden prolongarse durante varias semanas. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han reportado fallecimientos relacionados con este brote.
EL FOCO DE LAS ALERTAS. Agricultores consultados por este medio explican que el cultivo de lechuga requiere estrictos controles sanitarios desde la preparación del terreno hasta el empaque. El agua de riego, la higiene de los trabajadores, la limpieza de las herramientas y la cadena de frío son factores fundamentales para evitar cualquier contaminación.
“Una lechuga no se contamina por sí sola en el campo; hay muchos puntos donde puede ocurrir, desde el agua con la que se riega hasta el lavado, el transporte o el manejo en los centros de distribución. Por eso seguimos protocolos muy estrictos, porque cualquier incidente termina afectando a todos los productores, aunque sólo esté involucrado un proveedor se tiene que revisar toda una cadena”, explica Armando Acosta, productor de hortalizas del Bajío.
El agricultor considera que el brote podría endurecer las inspecciones sanitarias para las exportaciones mexicanas: ”Seguramente habrá más revisiones en la frontera y eso puede retrasar embarques y elevar costos. El problema es que cuando en Estados Unidos hablan de una lechuga mexicana, el consumidor no distingue de qué empresa o de qué estado proviene. La desconfianza alcanza a todo el sector.”
De acuerdo con Armando Acosta, México exporta miles de toneladas de lechuga y otras hortalizas frescas al mercado estadounidense cada año, por lo que cualquier investigación sanitaria tiene efectos inmediatos sobre la cadena de suministro y la percepción del consumidor.
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| Por Víctor Valencia |
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos vincularon el brote de ciclosporiasis, que produce diarrea explosiva, a lechuga iceberg servida en restaurantes de comida rápida de la cadena Taco Bell, además, esta investigación es dirigida al proveedor del insumo procesado y no es vinculante al producto ni al campo mexicano, indicó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
La Administración de Alimentos y Medicamento estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés), en trabajo conjunto con el proveedor identificado, incrementó la inspección fronteriza de la lechuga iceberg (también llamada crujiente o bola), con la capacidad de restringir el acceso mediante “import alerts” o detención sin examen físico a proveedores específicos; sin embargo, la GCMA detalló que esto no implica un cierre total de frontera a este producto.
- El Dato: El volumen total de exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos de lechuga iceberg, entre enero y junio de este año, mantuvo 96.2 por ciento del total.
Lo anterior toma relevancia ya que la lechuga investigada como fuente del brote fue trazada comercialmente a México, “pero la información disponible no permite concluir que todos los casos nacionales provengan de México, que la contaminación haya ocurrido en el campo mexicano, que la producción estadounidense o canadiense esté descartada como posible fuente, ni que las exportaciones mexicanas de lechuga estén suspendidas”, especificó el grupo consultor en un comunicado.
Además, durante el primer semestre de este año, las exportaciones mexicanas de lechuga tipo iceberg o bola hacia los Estados Unidos fue de 55 mil toneladas, lo que representó 48 millones de dólares, por lo que la GCMA consideró oportuno que la FDA publique el nombre del proveedor, productor y empacadora, así como región y fechas de cosechas.
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Esto, para evitar afectaciones a la totalidad de la cadena de exportación de este producto, agregó el grupo, y solicitó la adición de“una aclaración expresa de que la medida no aplica a toda la lechuga mexicana”, puesto que “el foco es un producto y un eslabón concretos de la cadena, no una categoría ni el conjunto de la producción de un país”, refirió la GCMA.
Con cierre al 17 de julio, el grupo consultor indicó que la FDA enumeró mil 644 casos de personas contagiadas y 94 hospitalizaciones por ciclosporiasis, aunque sin contabilizar ninguna muerte; quienes se encuentran infectados con este parásito intestinal muestran síntomas como diarrea acuosa, pérdida de apetito y peso, cólicos, náusea y fatiga.

ACCIONES PREVENTIVAS. La Secretaría de Salud indicó que, tras este brote de ciclosporiasis y la información revelada por la FDA, mantiene en activo un grupo técnico interinstitucional para adoptar las adecuadas medidas preventivas.
Esta acciones, coordinadas con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), serán de vigilancia y operación sanitaria, “bajo un carácter estrictamente preventivo”, para el cual existe un continuo intercambio de información con la FDA, detalló la Secretaría de Salud.
Expertos no descartan que el parásito llegue al país; llaman a la prevención
| Por Claudia Arellano |
Mientras la Administración de Alimentos y Medicamento de Estados Unidos (FDA) busca el origen de la contaminación que ha enfermado a cerca de 5 mil personas en Estados Unidos, el infectólogo Alejandro Macías alertó que el parásito ya se presenta ocasionalmente en México y podría incrementarse por el intercambio comercial entre ambos países.
“Es muy probable que también lo vayamos a tener en México; no hay que caer en pánico ni mucho menos, pero siempre el llamado a prevenir es fundamental”, dijo el infectólogo.
El especialista consideró inevitable que, debido al intenso intercambio de alimentos entre ambos países, hay una alta probabilidad de que puedan registrarse contagios en territorio nacional.
Para Alejandro Macías, el problema no radica únicamente en la intensidad de los síntomas, sino en la dificultad para detectar el parásito.

“Es una diarrea explosiva. Es muy poco probable que las personas con esta enfermedad puedan llegar al baño y, cuando llegas ahí, pues estallas literalmente; a veces no te da tiempo”, explicó.
El infectólogo añadió que la enfermedad puede representar un riesgo mayor para personas inmunodeprimidas, como pacientes con cáncer o con VIH, además de que suele prolongarse por semanas.
“No es como cualquier diarrea que se quite en dos o tres días. Esto persiste. El problema es que los laboratorios no suelen identificarlo; si no le dices al laboratorio que lo busquen específicamente, lo más probable es que no lo vayan a identificar”, advirtió.
También señaló que este padecimiento no responde a los tratamientos habituales para otras infecciones intestinales y que su diagnóstico requiere solicitar de manera específica la búsqueda del parásito Cyclospora en el laboratorio, ya que no suele detectarse en los estudios parasitoscópicos convencionales.
De acuerdo con el especialista, el parásito puede contaminar fuentes de agua utilizadas para riego después de ser eliminado por una persona infectada. Posteriormente, puede llegar a alimentos que se consumen crudos.
Entre los productos que mencionó se encuentran lechuga, cilantro, perejil, fresas, frambuesas, cebollines y albahaca, especialmente cuando se consumen frescos y sin cocción.
El especialista también señaló que, aunque la Dirección General de Epidemiología ya mantiene el tema en el radar, en México no existe evidencia de un brote nacional. Agregó que el parásito ya circula de forma esporádica en el país y que algunos casos pueden presentarse durante temporadas de lluvia y calor.
“En México, ese parásito tiene sus estaciones porque madura más fácilmente en el ambiente cuando hay lluvias, humedad y calor”.
El infectólogo recomendó que las personas que presenten una diarrea persistente, explosiva o que dure más de dos o tres días acudan con un médico para recibir valoración.

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