Y nos comentan que no. Que al final el llamado de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, a que se detenga la belicosidad entre dos actores relevantes de la 4T en Baja California no fue atendido. Y es que resulta que ayer el exgobernador Jaime Bonilla, quien es hoy arropado por el Partido del Trabajo —en teoría aliado de Morena—, se lanzó con todo contra la gobernadora Marina del Pilar, quien previamente concedió una serie de entrevistas en medios que tienen su sede en la Ciudad de México para dar cuenta de cómo fue víctima de lo que llamó “una emboscada psicológica”, instrumentada por Bonilla, luego de que se conociera el retiro de su visa por parte del gobierno de Estados Unidos. Es sabido que de esa emboscada resultaron los audios que pusieron a la mandataria estatal en medio de una controversia. El ahora petista, nos dicen, no tardó en responder en un comunicado en el que incluye nuevos y más frontales ataques contra su adversaria. “Que asuma su responsabilidad con seriedad y aclare el contenido de las grabaciones por las que los mexicanos la tienen catalogada como una “traidora a la patria”. Uf, ¿pues qué está pasando?

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