Enrique Inzunza Cázarez volvió al pleno del Senado entre abrazos y acusaciones de “narcosenador”, y terminó por robarle el protagonismo a la elección de Higinio Martínez Miranda como nuevo presidente de la mesa directiva.
Mientras el mexiquense asumía el cargo con 116 votos a favor y llamaba a conducir la Cámara alta con imparcialidad, diálogo y respeto a la libertad de expresión, el sinaloense reaparecía entre apretones de mano, abrazos y palmadas en la espalda de legisladores de Morena, PT e incluso del PAN, en contraste con los reclamos de otros, que exigieron que renunciara al fuero para enfrentar los señalamientos en su contra.
La llegada de Inzunza Cázarez contrastó con el tono institucional de la sesión. Apenas apareció en el salón, distintos legisladores se acercaron a saludarlo. Hubo apretones de mano, abrazos, sonrisas y palmadas en la espalda.

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- El Dato: El legislador rechazó tener relación con El Mayo y el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Melesio Cuén; si hay pruebas, sostuvo, renunciará al Senado.
La senadora Verónica Camino Farjat incluso acudió hasta el escaño del legislador independiente para tomarlo de las manos y darle la bienvenida. Otros integrantes de Morena y del PT hicieron lo propio.
Las muestras de respaldo continuaron, incluso por parte de los panistas Susana Zatarain y Marcelo Torres, quienes lo saludaron a su llegada.
En contraste, la senadora priista Paloma Sánchez Ramos colocó un mensaje en el escaño de Inzunza: “Narcosenador: más de tres mil homicidios y más de cuatro mil desaparecidos en Sinaloa”.
Tras la llegada del sinaloense al pleno, la panista Lilly Téllez grabó un video frente a él y cuestionó su presencia en la Cámara alta por los señalamientos que enfrenta por parte de las autoridades estadounidenses, quienes lo acusan de presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, e incluso se pidió en extradición.
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Inzunza sólo reía con Lucía Transviña, quien minutos antes lo había recibido con un efusivo abrazo. Más tarde, al emitir su voto, Lilly Téllez le gritó: “fuera narcosenador, fuera del Senado”.
Cuando el legislador emitió su voto en la urna para elegir a la presidencia que conducirá los trabajos durante el tercer año de la 66 legislatura, varios senadores volvieron a acercarse a él para estrecharle la mano y darle un abrazo, entre ellos el petista Alejandro González Yáñez, con quien incluso sostuvo una conversación de aproximadamente un minuto.
La escena ocurrió mientras el Pleno avanzaba con la elección de la nueva mesa directiva. En el tablero quedó asentado el resultado: Higinio Martínez Miranda obtuvo 116 votos a favor y uno en contra; 11 senadores no asistieron a la sesión, entre ellos Gerardo Fernández Noroña.
El nuevo presidente llegó acompañado de una porra procedente de Texcoco, que hizo sentir su presencia en el recinto mientras se concretaba su elección.
Sin embargo, el protagonismo de la jornada se trasladó rápidamente hacia Inzunza. Desde la oposición, previo al inicio de la sesión, las críticas se concentraron en el fuero constitucional que conserva y en su negativa a separarse del cargo.
Desde el PAN, Marko Cortés calificó el episodio como una “simulación” y cuestionó que el legislador conserve el fuero. “Debería pedir licencia o deberían quitarle el fuero constitucional para que enfrente los cargos por los que se le señala”, sostuvo. También acusó al Gobierno de proteger políticamente al senador.
La priista Paloma Sánchez cuestionó la actitud de Enrique Inzunza y acusó a Morena de mantenerlo bajo protección política. “Un morenista disfrazado ahora de un independiente”, afirmó, al señalar que el senador continúa vinculado políticamente con Morena. También cuestionó que no renuncie al fuero si, como sostiene, no tiene nada que temer.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, sostuvo que Inzunza debió apartarse del cargo para hacer frente a los señalamientos de Estados Unidos.
“Para nosotros, el senador Inzunza es de Morena, participa con Morena, votará con Morena y está aquí bajo el resguardo y el cobijo político que le da Morena”, afirmó. El legislador emecista rechazó así la postura de que el legislador actúe como senador independiente.
Castañeda Hoeflich, Cortés Mendosa y Sánchez Ramos coincidieron en reclamar resultados a la Fiscalía General de la República (FGR) y una investigación que permita determinar responsabilidades.
En este contexto, Higinio Martínez asumió la conducción del Senado con un discurso centrado en la imparcialidad, el diálogo y la libertad de expresión. Desde la tribuna, aseguró que cada legislador tendrá la posibilidad de utilizarla para expresar sus ideas, críticas y posiciones políticas, y que la Presidencia no utilizará sus facultades para censurar sus expresiones.
“Todos somos responsables de lo que digamos. No es la Presidencia la que debe juzgar o calificar la palabra que ustedes expresen en esta tribuna”, puntualizó.
Así comenzó el tercer año legislativo en el Senado: Higinio Martínez al frente de la Mesa Directiva, con el respaldo de la mayoría, y Enrique Inzunza de regreso a su escaño, convertido en el centro de la confrontación entre Morena y la oposición.
El nuevo presidente tendrá ante sí un Senado marcado por las diferencias políticas, justo las que en su primer discurso llamó a transformar en diálogo y acuerdos.


