Cuatro meses después de que Estados Unidos lo colocara bajo sospecha por sus presuntos vínculos con el crimen organizado, Enrique Inzunza Cázarez regresó al Senado de la República como legislador sin partido, pero con una defensa política intacta: negó ser un “narcolegislador”, rechazó cualquier relación con grupos criminales y acusó una “embestida política de la derecha” en su contra.
El senador sinaloense llegó directamente a su oficina, ubicada aún en el cuarto piso de la Cámara alta, donde se encuentra el grupo parlamentario de Morena, bancada de la que se separó días atrás.
En conferencia de prensa, respondió a cuestionamientos sobre su ausencia, las acusaciones estadounidenses, el fuero constitucional, sus cuentas bancarias y sus relaciones políticas en Sinaloa.
- El Dato: La justicia de EU acusa al gobernador con licencia Rubén Rocha y al senador Enrique Inzunza de brindar protección a grupos del narco, por lo que pide su extradición.
Su regreso al Senado no despejó las dudas sobre el caso, pero sí definió la ruta que seguirá: no solicitará licencia, conservará su escaño, ejercerá su defensa desde el cargo, mantendrá su respaldo a la Cuarta Transformación y esperará la conclusión de la investigación de la Fiscalía.
“Soy constitucional y verídicamente inocente. Son patrañas las que se me atribuyen”, afirmó.
Inzunza sostuvo que, después de más de cuatro meses de señalamientos, no se ha presentado una sola prueba en su contra y consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) ya tuvo tiempo suficiente para concluir la investigación y definir su situación.

“Más de cuatro meses han sido un plazo más que suficiente para que se concluya y se deslinden las responsabilidades”, dijo, al insistir en que el caso tiene un trasfondo político y no únicamente jurídico.
Rechazó solicitar licencia y dijo que ejercerá su defensa desde la Cámara: “Dije que ejercería mi defensa desde el ejercicio recto de mi cargo de senador de la República y esa posición no ha variado”.
Sobre sus presuntos nexos con el crimen organizado, fue tajante: “Absolutamente no”. Negó haber tenido trato, comunicación o vínculo con grupos criminales durante su paso por la Secretaría de Gobierno de Sinaloa o cuando presidió el Supremo Tribunal de Justicia estatal.
También negó conocer a Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, y rechazó que su origen pueda utilizarse para relacionarlo con el narco: “No, señor. Reitero. Soy de Badiraguato, somos muchas gentes (sic) de Badiraguato”.
Ante la pregunta de si teme terminar en prisión, contestó: “No. De ninguna manera. No tengo absolutamente nada que ver, ningún temor. Soy abogado de mí mismo. No soy un hombre rico, soy un hombre honrado”. Uno de los puntos de su defensa fue destacar que, pese a contar con fuero constitucional, ya compareció ante el Ministerio Público federal. Aseguró que acudirá nuevamente si es requerido, pero exigió a la FGR concluir la investigación.
Aunque dejó la bancada de Morena, el senador aclaró que no representa una ruptura con el proyecto de la Cuarta Transformación. Explicó que su separación fue una decisión personal y que nadie se la solicitó. “Seguiré votando todas las iniciativas que tienen que ver con la defensa de la soberanía nacional y la construcción de un país más justo, más igualitario”.
Sobre su permanencia en Morena, señaló que será una decisión del partido, pero advirtió que ello no modificará sus principios ni convicciones.
Respecto a su relación con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, Inzunza Cázares reconoció que mantiene una relación con él. Sin embargo, evitó responder por las acusaciones en su contra.
“Yo contesto los hechos propios. Los hechos que atañen a otras personas no me corresponde a mí contestarlos”, dijo.
Aunque calificó al gobernador como un hombre honorable y probo, rechazó comprometerse con una defensa personal de Rocha: “No metería las manos al fuego por el gobernador”.
Inzunza Cázares también negó haber viajado a Estados Unidos durante los cuatro meses de ausencia o haber buscado convertirse en testigo protegido de autoridades de ese país. Calificó esas versiones como “mentiras” y afirmó: “Soy un mexicano convencido de sus instituciones. Soy un soberanista”.
PAN demanda indagar a Andy López Beltrán
| Por Tania Gómez |
EL PAN exigió a las fiscalías investigar los señalamientos relacionados con Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, al sostener que existen denuncias presentadas en su contra por ese partido desde hace un año, y que las autoridades deben actuar.
Durante la reunión plenaria de los senadores de ese partido, su dirigente nacional, Jorge Romero, rechazó que no existan denuncias para investigar a los hijos del exmandatario, y aseguró que el blanquiazul presentó una querella cuando comenzaron a conocerse las investigaciones relacionadas con mandos de la Secretaría de Marina.
“¿Cómo que no se les investiga porque nadie los ha denunciado? Hace un año que los denunció Acción Nacional”, afirmó. Dijo que, de acuerdo con la información pública, el nombre de Andy López Beltrán aparece en una carpeta de investigación relacionada con el caso de los hermanos Farías.
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“El expediente (...) tiene el nombre de Andy. No lo dijo el PAN. Fue filtración que se corroboró de que su nombre venía en una carpeta de investigación. Por supuesto que le pedimos a las fiscalías que, por lo menos, hagan tantito como que trabajan e investiguen lo que se tiene que investigar”, declaró Romero.
También cuestionó la reunión que sostuvo recientemente Andy López Beltrán y su hermano Gonzalo en un restaurante de lujo de la colonia Condesa con empresarios, donde, de acuerdo con un video difundido, se le ve tomando una botella de vino con costo comercial de 19 mil pesos, y la contrastó con el discurso de austeridad que, dijo, Morena ha promovido.
Sin embargo, señaló que no prejuzgaría sobre el contenido de las conversaciones que López Beltrán pudo haber sostenido con empresarios durante ese encuentro.
Sostuvo que su partido continuará exigiendo que se investiguen los posibles vínculos y responsabilidades que se desprendan de las carpetas y denuncias relacionadas con el llamado huachicol fiscal.
Entre abrazos y señalamientos, senador eclipsa al nuevo líder
Por Tania Gómez
Enrique Inzunza Cázarez volvió al pleno del Senado entre abrazos y acusaciones de “narcosenador”, y terminó por robarle el protagonismo a la elección de Higinio Martínez Miranda como nuevo presidente de la mesa directiva.
Mientras el mexiquense asumía el cargo con 116 votos a favor y llamaba a conducir la Cámara alta con imparcialidad, diálogo y respeto a la libertad de expresión, el sinaloense reaparecía entre apretones de mano, abrazos y palmadas en la espalda de legisladores de Morena, PT e incluso del PAN, en contraste con los reclamos de otros, que exigieron que renunciara al fuero para enfrentar los señalamientos en su contra.
La llegada de Inzunza Cázarez contrastó con el tono institucional de la sesión. Apenas apareció en el salón, distintos legisladores se acercaron a saludarlo. Hubo apretones de mano, abrazos, sonrisas y palmadas en la espalda.
- El Dato: El legislador rechazó tener relación con El Mayo y el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Melesio Cuén; si hay pruebas, sostuvo, renunciará al Senado.
La senadora Verónica Camino Farjat incluso acudió hasta el escaño del legislador independiente para tomarlo de las manos y darle la bienvenida. Otros integrantes de Morena y del PT hicieron lo propio.
Las muestras de respaldo continuaron, incluso por parte de los panistas Susana Zatarain y Marcelo Torres, quienes lo saludaron a su llegada.
En contraste, la senadora priista Paloma Sánchez Ramos colocó un mensaje en el escaño de Inzunza: “Narcosenador: más de tres mil homicidios y más de cuatro mil desaparecidos en Sinaloa”.
Tras la llegada del sinaloense al pleno, la panista Lilly Téllez grabó un video frente a él y cuestionó su presencia en la Cámara alta por los señalamientos que enfrenta por parte de las autoridades estadounidenses, quienes lo acusan de presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, e incluso se pidió en extradición.
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Inzunza sólo reía con Lucía Transviña, quien minutos antes lo había recibido con un efusivo abrazo. Más tarde, al emitir su voto, Lilly Téllez le gritó: “fuera narcosenador, fuera del Senado”.
Cuando el legislador emitió su voto en la urna para elegir a la presidencia que conducirá los trabajos durante el tercer año de la 66 legislatura, varios senadores volvieron a acercarse a él para estrecharle la mano y darle un abrazo, entre ellos el petista Alejandro González Yáñez, con quien incluso sostuvo una conversación de aproximadamente un minuto.
La escena ocurrió mientras el Pleno avanzaba con la elección de la nueva mesa directiva. En el tablero quedó asentado el resultado: Higinio Martínez Miranda obtuvo 116 votos a favor y uno en contra; 11 senadores no asistieron a la sesión, entre ellos Gerardo Fernández Noroña.
El nuevo presidente llegó acompañado de una porra procedente de Texcoco, que hizo sentir su presencia en el recinto mientras se concretaba su elección.
Sin embargo, el protagonismo de la jornada se trasladó rápidamente hacia Inzunza. Desde la oposición, previo al inicio de la sesión, las críticas se concentraron en el fuero constitucional que conserva y en su negativa a separarse del cargo.
Desde el PAN, Marko Cortés calificó el episodio como una “simulación” y cuestionó que el legislador conserve el fuero. “Debería pedir licencia o deberían quitarle el fuero constitucional para que enfrente los cargos por los que se le señala”, sostuvo. También acusó al Gobierno de proteger políticamente al senador.
La priista Paloma Sánchez cuestionó la actitud de Enrique Inzunza y acusó a Morena de mantenerlo bajo protección política. “Un morenista disfrazado ahora de un independiente”, afirmó, al señalar que el senador continúa vinculado políticamente con Morena. También cuestionó que no renuncie al fuero si, como sostiene, no tiene nada que temer.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, sostuvo que Inzunza debió apartarse del cargo para hacer frente a los señalamientos de Estados Unidos.
“Para nosotros, el senador Inzunza es de Morena, participa con Morena, votará con Morena y está aquí bajo el resguardo y el cobijo político que le da Morena”, afirmó. El legislador emecista rechazó así la postura de que el legislador actúe como senador independiente.
Castañeda Hoeflich, Cortés Mendosa y Sánchez Ramos coincidieron en reclamar resultados a la Fiscalía General de la República (FGR) y una investigación que permita determinar responsabilidades.
En este contexto, Higinio Martínez asumió la conducción del Senado con un discurso centrado en la imparcialidad, el diálogo y la libertad de expresión. Desde la tribuna, aseguró que cada legislador tendrá la posibilidad de utilizarla para expresar sus ideas, críticas y posiciones políticas, y que la Presidencia no utilizará sus facultades para censurar sus expresiones.
“Todos somos responsables de lo que digamos. No es la Presidencia la que debe juzgar o calificar la palabra que ustedes expresen en esta tribuna”, puntualizó.
Así comenzó el tercer año legislativo en el Senado: Higinio Martínez al frente de la Mesa Directiva, con el respaldo de la mayoría, y Enrique Inzunza de regreso a su escaño, convertido en el centro de la confrontación entre Morena y la oposición.
El nuevo presidente tendrá ante sí un Senado marcado por las diferencias políticas, justo las que en su primer discurso llamó a transformar en diálogo y acuerdos.



