Los ataques contra familiares de actores políticos aumentaron durante los primeros siete meses de 2026, pese a la caída general de la violencia político-criminal. Hasta el 29 de julio, la plataforma Votar entre Balas documentó 22 eventos con al menos un pariente entre las víctimas, frente a 16 en el mismo periodo de 2025. En contraste, el total de agresiones cayó de 280 a 169 en el mismo periodo.
Esta plataforma identificó 27 familiares entre las víctimas de este año, 11 más que en el mismo periodo de 2025, cuando fueron 16. Ese aumento ocurrió mientras el total de afectados por la violencia político-criminal bajó de 343 a 204. Como resultado, el parentesco pasó de aparecer en uno de cada 21 casos a uno de cada ocho, un salto de casi nueve puntos porcentuales.
La comparación con 2024 dimensiona mejor el cambio. Hasta finales de julio de aquel año, marcado por elecciones federales y locales, la base registró 30 familiares entre las víctimas, apenas tres más que en 2026. La diferencia es que entonces el universo total alcanzaba 460 personas afectadas, frente a 204 este año. Así, los casos de parientes se mantienen casi al nivel de la contienda presidencial, pese a que el conjunto de víctimas se redujo a menos de la mitad.

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- El Tip: Durante julio de 2026 se registraron 14 asesinatos, 6 amenazas, 5 secuestros, 4 ataques armados y 1 atentado.
A diferencia de otras formas de agresión que retrocedieron este año, los episodios contra ese círculo no sólo aumentaron, sino que conservaron un componente letal elevado; 16 de los 22 hechos tuvieron al menos una muerte, frente a 13 de 16 durante 2025. Los secuestros entre este grupo también ampliaron su presencia al pasar de un solo evento a cuatro.
Dentro de los vínculos consignados, hermanos e hijos concentran casi la mitad de los casos. La base identifica siete relaciones fraternales y seis filiales, mientras el resto corresponde a esposos, primos, tías, un nieto, un cuñado y un padre. El dato muestra que los hechos alcanzan tanto al núcleo inmediato como a parentescos más amplios de alcaldes, exfuncionarios, legisladores, dirigentes partidistas y otras figuras públicas.
La mayoría mantiene, además, una conexión local. De los 22 eventos registrados durante 2026, 16 corresponden a familiares vinculados con actores del ámbito municipal, cinco con perfiles estatales y uno con el nivel federal. Alcaldes y exalcaldes aparecen de manera recurrente entre las relaciones consignadas, junto con regidores, dirigentes partidistas y servidores públicos de ayuntamientos.
- 25 víctimas de violencia política hubo a nivel local en julio
Veracruz encabeza este mapa con cuatro hechos, seguido de Guerrero y Guanajuato con tres cada uno. Oaxaca, Zacatecas y Baja California suman dos por entidad.
En total, los episodios se distribuyen en 22 municipios de 12 estados. Durante el mismo periodo de 2025 habían alcanzado 15 municipios de 11 entidades, por lo que la expansión también aparece en la dispersión territorial.
Casos concretos muestran otra característica del registro. Un solo ataque puede alcanzar a más de un integrante de una misma familia. El pasado 31 de enero, en Colima, sujetos armados asesinaron a María Eugenia Delgado Guízar y Sheila Amezcua Delgado, tía y prima, respectivamente, del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo. La base las coloca dentro del mismo evento.
No fue el único episodio con varias personas relacionadas. El 13 de marzo, en Jerécuaro, Guanajuato, un ataque alcanzó a Eduardo Olvera García, esposo de la alcaldesa María Isabel Acevedo Mercado, y a Francisco Acevedo Mercado, hermano de la presidenta municipal. El primero murió y el segundo aparece entre las víctimas de la agresión. El 28 de junio, otro hecho en Acapulco concentra tres registros familiares dentro de un solo caso.
Pero la categoría no significa que todas las personas incluidas permanecieran fuera de la vida pública. En 14 de los 27 registros de 2026, Votar entre Balas también consigna algún cargo político, partidista o gubernamental propio. Humberto Quezada Justo, por ejemplo, figura como exdirigente municipal del PRI y primo de un alcalde; Rolando Sinforoso Rosas aparece como líder regional de Movimiento Ciudadano, exalcalde de Soconusco y hermano del presidente municipal; Damaris Salazar Balderas era síndica de Cortazar y esposa de un dirigente priista.
Si se separan esos perfiles, 13 corresponden a personas cuya única relación política consignada en las variables de cargo es precisamente el parentesco. Esa distinción evita tratar como un solo grupo a víctimas con características diferentes y permite identificar los casos en los que la conexión con la esfera pública deriva exclusivamente del vínculo familiar.
Para Votar entre Balas, los familiares forman parte de los perfiles de interés desde el diseño de su metodología. El proyecto los incorpora con el propósito de ampliar la observación de las conexiones entre crimen y política, más allá de candidatos, autoridades o funcionarios.
La clasificación no establece, sin embargo, que el parentesco haya constituido el móvil de cada agresión ni permite atribuir por sí sola una intención específica a los responsables.
Los 27 registros de 2026 corresponden a 26 personas y 22 eventos. La diferencia se explica por agresiones con más de una víctima y por casos como el de Ignacio Castrejón Valdez, exalcalde de Sombrerete y hermano del secretario de Educación de Hidalgo, Natividad Castrejón Valdez. La base documenta primero su secuestro y después su asesinato, ocurrido el 18 de julio, como dos hechos distintos.



