La política exterior del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum provocó un nuevo choque de posiciones en la Cámara de Diputados durante el análisis del Segundo Informe de Gobierno, donde Morena y sus aliados defendieron una política basada en la soberanía y la autodeterminación, mientras PAN, PRI y MC cuestionaron la capacidad del Ejecutivo federal para anticipar presiones internacionales.
Desde la mayoría legislativa, la diputada morenista Bertha Osorio Ferral sostuvo que México mantiene una política exterior independiente, basada en los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de controversias y respeto a los derechos humanos.
“La política exterior de México tiene una responsabilidad fundamental: defender nuestra soberanía, proteger a nuestro pueblo y contribuir a la paz”, afirmó.

• Avisados están
- El Dato: El acuerdo Global con la Unión Europea posiciona a México en los dos bloques económicos más importantes.
La legisladora respaldó la conducción internacional del Ejecutivo federal y destacó la interlocución que mantiene con Estados Unidos para atender asuntos de seguridad, migración, infraestructura fronteriza y competitividad.
Osorio Ferral puso énfasis especial en la política consular y la protección de los mexicanos en el extranjero.
De acuerdo con los datos que presentó, entre septiembre de 2025 y junio de 2026, se atendieron más de 157 mil casos de asistencia y protección consular. En EU, agregó, se realizaron cerca de 10 mil visitas a centros de detención y más de 31 mil asesorías legales.
La postura de la mayoría fue cuestionada por MC. La diputada Patricia Flores Elizondo puso en duda que México se encuentre mejor posicionado internacionalmente que hace un año y sostuvo que la política exterior no debe medirse por los discursos oficiales, sino por sus resultados, y centró buena parte de sus críticas en la relación comercial con EU al señalar que el T-MEC enfrenta un escenario de incertidumbre y cuestionó que persistan las presiones arancelarias sobre sectores como el acero, aluminio y la industria automotriz.
Desde el PRI, la diputada Marcela Guerra planteó revisar si México es actualmente un país más fuerte, respetado y capaz de defender sus intereses frente a otras naciones y advirtió sobre una disminución de la capacidad de negociación diplomática y comercial y llamó a atender las presiones provenientes del exterior.
En el mismo sentido se pronunció la diputada panista Leticia Gutiérrez al cuestionar la eficacia de la comunicación con EU para proteger a los mexicanos y planteó transitar de una diplomacia reactiva hacia una política preventiva, particularmente en materia consular.
Desde San Lázaro la glosa del Segundo Informe Presidencial dejó claro que, más allá de los principios constitucionales que las distintas fuerzas dicen defender, el desacuerdo se centra en la evaluación de los resultados de la política exterior y en la capacidad del Gobierno para responder —o anticiparse— a las presiones internacionales.

• La batalla por el rosa mexicano

