El arranque del nuevo año estuvo marcado por un recrudecimiento político, militar y diplomático en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con acusaciones cruzadas, ataques con drones y gestiones internacionales que evidencian la fragilidad de cualquier avance hacia la paz.
- El Tip: Volodimir Zelenski reiteró que la adhesión de su país a la Unión Europea forma parte de las garantías de seguridad que Kiev busca para frenar la agresión rusa.
Rusia afirmó esta semana que Ucrania intentó atacar una residencia presidencial en la región de Nóvgorod mediante un dron. Como parte de esa acusación, el almirante Igor Kostyukov, jefe de la Dirección General del Estado Mayor ruso, entregó a un agregado militar estadounidense fragmentos de un dron que, según Moscú, contenían datos que apuntan al complejo donde se ubica una residencia del presidente ruso. Las autoridades rusas sostienen que el análisis de la memoria del dispositivo confirmaría el objetivo del ataque y señalaron que la información fue compartida con Estados Unidos para disipar dudas.
No obstante, Ucrania negó cualquier intento de ataque contra el presidente ruso o sus residencias, y The Wall Street Journal reportó que funcionarios de seguridad nacional de Estados Unidos concluyeron que dicho ataque no ocurrió. Reuters indicó que no pudo verificar de manera independiente las afirmaciones del Kremlin.
Donald Trump expresó escepticismo y difundió en redes sociales un editorial que acusa a Rusia de bloquear los esfuerzos de paz.
A su vez, Ucrania denunció una ofensiva masiva con drones lanzada por Rusia durante la la madrugada de Año Nuevo. Volodimir Zelenski informó que más de 200 drones fueron empleados contra distintas regiones del país, con infraestructuras energéticas entre los principales objetivos. Zelenski sostuvo que los ataques demuestran la falta de voluntad rusa para pausar la guerra, incluso en fechas festivas.