Operación Determinación Absoluta

EU interviene en Venezuela y detiene a Nicolás Maduro

El Pentágono despliega Operación “Determinación Absoluta” sobre territorio venezolano y captura a Maduro; lo traslada a NY

La foto real de Nicolás Maduro capturado
La foto real de Nicolás Maduro capturado Foto: Especial

La madrugada del 3 de enero, a las 2:01 a. m., hora local, fuerzas estadounidenses ejecutaron la fase final de la Operación “Resolución Absoluta”, una acción militar y de inteligencia que concluyó con la detención de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, dentro del complejo donde se encontraban en la capital venezolana. El operativo fue el desenlace de meses de vigilancia minuciosa y coordinación interinstitucional, diseñado para actuar con rapidez, precisión y un alto factor sorpresa.

De acuerdo con la información difundida por autoridades estadounidenses, agencias de inteligencia, CIA, NSA y NG iniciaron desde meses atrás un seguimiento detallado para ubicar al mandatario venezolano, reconstruir sus rutinas y anticipar escenarios. Los equipos especializados documentaron sus horarios, desplazamientos, hábitos cotidianos, alimentación, vestimenta y entornos de seguridad, así como los espacios que frecuentaba dentro de su residencia. Ese nivel de observación permitió determinar ventanas de oportunidad y reducir riesgos durante la ejecución.

Nicolás Maduro, bajo custodia de la DEA, ayer, en Nueva York.
Nicolás Maduro, bajo custodia de la DEA, ayer, en Nueva York. ı Foto: Especial

La planeación se apoyó en décadas de experiencia en operaciones conjuntas del Pentágono y las agencias de espionaje. A principios de diciembre, la fuerza conjunta fue colocada en alerta operativa, a la espera de condiciones específicas que permitieran actuar con el menor riesgo posible para civiles y con la máxima efectividad táctica. Se evaluaron variables climáticas, rutas de aproximación y tiempos de respuesta, y se afinaban ensayos y simulaciones.

Durante Navidad y Año Nuevo, tropas y tripulaciones permanecieron en estado de espera. A su vez, se intensificaron los ejercicios finales y la planificación logística, con énfasis en la coordinación aérea, la protección del corredor de ingreso y la extracción segura. La operación fue concebida como un esfuerzo multidominio, que integró capacidades aéreas, terrestres, marítimas, espaciales y cibernéticas.

Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y sacado del país
Donald Trump, Presidente de Estados Unidos

La noche del viernes 2 de enero, a las 10:46 de la noche, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó formalmente el inicio de la misión. El mensaje de arranque fue transmitido a toda la fuerza conjunta, que de inmediato activó la secuencia prevista. Aeronaves comenzaron a despegar desde 20 bases en tierra y mar a lo largo del hemisferio occidental, marcando el comienzo de un despliegue simultáneo y coordinado.

En total, más de 150 aeronaves, entre bombarderos, cazas, aviones de inteligencia y helicópteros, entraron en operación. A su vez, Estados Unidos activó capacidades espaciales y cibernéticas para abrir un corredor seguro que garantizara el avance sin detección temprana. Aviones de la Fuerza Aérea, la Armada, los Marines y la Guardia Nacional Aérea proporcionaron cobertura.

Asimismo, los helicópteros con la fuerza de extracción, que incluía agentes de fuerzas del orden, avanzaron a baja altura, a unos 30 metros sobre el mar, manteniendo el sigilo. Al ingresar al espacio venezolano, el componente aéreo conjunto neutralizó sistemas de defensa aérea, asegurando el paso de las aeronaves y preservando el elemento sorpresa durante todo el avance hacia Caracas.

A la 1:01 a. m., las fuerzas llegaron al complejo donde se encontraba Maduro. Tropas descendieron y aseguraron el perímetro con rapidez y precisión. Durante la maniobra, helicópteros recibieron fuego y respondieron en defensa; una aeronave resultó impactada, aunque continuó operativa. No se registraron muertes entre el personal estadounidense, informó el magnate durante su rueda de prensa.

Dentro del complejo, Nicolás Maduro y Cilia Flores se rindieron y fueron puestos bajo custodia por el Departamento de Justicia, con apoyo militar. Dos integrantes de las fuerzas especiales resultaron heridos y una nave sufrió daños, pero todos regresaron a salvo, según el balance oficial.

Desde Mar-a-Lago, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, describió el alcance de la misión: “Fue una operación audaz que sólo Estados Unidos podía ejecutar. Exigió el máximo nivel de precisión e integración dentro de nuestra fuerza conjunta”. El general subrayó el carácter interinstitucional del operativo al señalar que “esta misión en particular requirió a cada componente de nuestra fuerza conjunta: soldados, marinos, aviadores, infantes de Marina y guardianes, trabajando al unísono con nuestros socios de inteligencia y compañeros de las fuerzas del orden en una operación sin precedentes”.

.
. ı Foto: La Razón de México

Tras la aprehensión, los helicópteros regresaron para extraer a la fuerza, mientras aeronaves de combate y drones brindaban cobertura durante la retirada. Se produjeron enfrentamientos defensivos en el trayecto, sin que se interrumpiera la exfiltración. A las 3:29 de la madrugada, la fuerza ya se encontraba sobre aguas internacionales con los detenidos a bordo.

El líder chavista y su esposa fueron trasladados al USS Iwo Jima, donde permanecieron bajo custodia. Posteriormente, se informó que serían trasladados de manera inminente a Nueva York. El magnate confirmó el resultado del operativo al señalar que “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y sacado del país”.

La Operación “Resolución Absoluta” concluyó tras poco más de dos horas de acciones continuas, desde el despliegue inicial hasta la salida de la fuerza conjunta con los detenidos.

Imputación federal. Ayer, un juez del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una actualización de la acusación penal contra Nicolás Maduro, que amplía la presentada en 2020 y lo vuelve a señalar como líder de una estructura de narcotráfico y narcoterrorismo que durante más de dos décadas habría utilizado al Estado venezolano para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos.

La nueva imputación, conocida como “acusación sustitutiva”, incorpora nuevos cargos y nuevos acusados, entre ellos Cilia Flores, esposa de Maduro, y su hijo Nicolás Ernesto Maduro Guerra, señalados por primera vez en esta causa. Con ello, el número de procesados asciende a seis y se mantiene imputado Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior, ya acusado en 2020.

De acuerdo con el documento judicial, los cargos incluyen cuatro imputaciones federales: conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión y uso de armas automáticas y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer armamento de guerra. La causa se sustenta en una investigación de la DEA iniciada hace años y que sigue activa.

La Fiscalía sostiene que Maduro encabezó el llamado Cártel de los Soles, una organización que utilizó instituciones del Estado, aeropuertos, rutas marítimas, pasaportes diplomáticos y protección militar para mover toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense. El gobierno funcionaba como estructura logística, mientras grupos armados y cárteles internacionales eran proveedores y distribuidores.

El escrito judicial describe alianzas con las FARC, el ELN y el Tren de Aragua, además del uso del hangar presidencial en Maiquetía y aviones estatales para mover droga, dinero y armas. Estimaciones citadas por el Departamento de Estado calculan que en 2020 entre 200 y 250 toneladas de cocaína transitaban al año por Venezuela.

La causa permanece bajo supervisión del juez Alvin K. Hellerstein y contempla penas de prisión elevadas y decomiso de bienes. La fiscal general Pam Bondi afirmó que Maduro y su esposa “enfrentarán la justicia” en tribunales federales de NY.

CIA y filtraciones internas

Miembros del propio Gobierno venezolano colaboraron en la vigilancia de la ubicación de Nicolás Maduro, de acuerdo con información de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) citada por The New York Times. Esa cooperación interna fue clave para producir la inteligencia que condujo a su detención.

Según, la CIA obtuvo los datos decisivos mediante la observación sistemática de los movimientos y del patrón de vida del mandatario venezolano. Agentes desplegados en ese país de forma clandestina desde agosto de 2025 recopilaron información precisa que permitió planificar la operación con alto nivel de detalle y reducir márgenes de error.

Las fuentes consultadas señalaron que no se ha aclarado cómo fue reclutada la fuente venezolana que facilitó la ubicación de Maduro. No obstante, exfuncionarios estadounidenses consideraron que la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Washington por información que condujera a su captura pudo haber incentivado la cooperación.

Aunque la CIA tuvo un papel central en la obtención de inteligencia y en la planeación, la ejecución no correspondió a una misión directa de la agencia. La operación fue llevada a cabo por fuerzas de operaciones especiales del Ejército estadounidense, bajo autoridad de aplicación de la ley.