Estados Unidos respaldó ayer por primera vez a una amplia coalición de aliados de Ucrania al comprometerse a ofrecer garantías de seguridad que incluirían compromisos vinculantes en caso de un nuevo ataque ruso.
El anuncio se produjo durante una cumbre en París de la llamada “coalición de los voluntarios”, integrada principalmente por países europeos, con el objetivo de tranquilizar a Kiev ante un eventual alto al fuego con Moscú. A la reunión asistieron los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, así como el general Alexus Grynkewich, jefe militar de Estados Unidos en Europa. Witkoff afirmó que el magnate “apoya firmemente” protocolos diseñados para disuadir y responder a futuras agresiones contra Ucrania. Kushner subrayó que cualquier acuerdo debe garantizar una disuasión “robusta” y respaldo real.
El plan contempla un mecanismo de monitoreo del alto el fuego liderado por Washington, basado en drones y satélites, sin despliegue de tropas de EU. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó los acuerdos como una señal del compromiso europeo y occidental, aunque advirtió que aún deben definirse la vigilancia y el financiamiento militar.


