Estados Unidos anunció ayer el inicio de la segunda fase de su plan para poner fin a la guerra en la Franja de Gaza, pese a que elementos centrales de la etapa inicial, como un alto al fuego total entre Israel y Hamas, siguen sin cumplirse. Washington reconoció que la primera fase ha estado marcada por ataques aéreos israelíes con cientos de muertos, retrasos humanitarios y la falta de entrega del último rehén israelí fallecido.
La nueva etapa contempla el establecimiento de una administración palestina tecnocrática de transición en Gaza y el arranque del proceso de desmilitarización y reconstrucción del enclave. El enviado especial del mandatario estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, informó que el organismo estará integrado por 15 miembros y será encabezado por Ali Shaath, exviceministro de la Autoridad Palestina, con supervisión de una Junta de Paz internacional.
El plan enfrenta desafíos mayores, entre ellos el desarme de Hamas, que se ha negado a entregar sus armas, y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización. Funcionarios estadounidenseshan admitidio queverificar una desmilitarización efectiva será complejo. También insistieron en que la devolución del cuerpo del último rehén israelí es indispensable para avanzar.