Este miércoles se cumple un año del primer mandato de Donald Trump tras su regreso a la presidencia de Estados Unidos, un periodo caracterizado por el ejercicio del poder sin consensos amplios, una política interna marcada por decisiones ejecutivas y una agenda internacional que ha reactivado tensiones en distintos frentes. A lo largo de estos 12 meses, el magnate ha reforzado un estilo de gobierno centrado en el control, la confrontación y la imposición de su visión tanto dentro como fuera de su país.
El 20 de enero de 2025, Donald J. Trump fue juramentado como el 47º presidente de Estados Unidos, iniciando su segundo mandato con una agenda interna y exterior profundamente polémica. A partir de ese día, su gobierno emitió múltiples órdenes ejecutivas sobre migración y control fronterizo, lo que elevó al ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) a un rol central en redadas y deportaciones intensivas durante todo el año.
- El Dato: La intervención en Venezuela confirmó la resurrección por parte de Trump de la Doctrina Monroe. Intervención de Washington en América Latina en favor de sus intereses.
En los primeros meses de su gestión, Trump suspendió programas de admisión de refugiados y eliminó el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciertos grupos, como venezolanos, además de establecer restricciones que afectaron la recepción de solicitantes de asilo en Estados Unidos, según informes de organismos de inmigración.
Durante la primavera, el enfrentamiento con el Congreso se intensificó. La incapacidad de la administración para asegurar acuerdos bipartidistas sobre el presupuesto llevó a un cierre parcial de la administración federal, extendido por semanas, que paralizó servicios públicos y reabrió el debate sobre el uso del poder ejecutivo sin respaldo legislativo. En ese contexto, el republicano defendió su enfoque de “acción rápida e implacable” ante legisladores y el público.
Asimismo, el uso de la Guardia Nacional para reforzar políticas internas provocó disputas con gobernadores demócratas, que se resistieron a la imposición directa de tropas estatales en movilizaciones o fronteras sin la cooperación de sus administraciones, lo que alimentó una ola de litigios y críticas sobre autoridad federal versus estatal.
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CASO EPSTEIN. A mediados de año, la administración enfrentó nuevas tensiones a raíz de la publicación gradual de documentos relacionados con el caso del financiero y delincuente sexual, Jeffrey Epstein. La divulgación de miles de páginas de expedientes incluyó registros en los que se menciona a Trump en contextos de vuelos en el jet privado de Epstein durante los años 90, aunque no hay acusaciones formales de delito contra el presidente.
El 3 de diciembre de 2025, se liberó una tanda significativa de documentos en la que aparece un correo electrónico del propio Epstein sugiriendo que Trump “sabía sobre las chicas”, un reclamo que reavivó el debate público sobre el alcance de la relación entre ambos, pese a que la Casa Blanca y el Departamento de Justicia han insistido en que no existe evidencia de crimen vinculado al mandatario.
“Una carta de Epstein describe que Trump pasó tiempo con víctimas potenciales”, reportó Reuters al comentar los archivos desclasificados según fuentes judiciales.
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DIPLOMACIA Y GUERRAS. En el plano internacional, a finales de septiembre, el magnate presentó un plan de paz de 20 puntos para la Franja de Gaza junto al primer ministro israelí, con el objetivo declarado de poner fin al conflicto entre Israel y Hamas. La propuesta exigía un alto al fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes y un proceso de desmilitarización con la supervisión de una “Junta de Paz” liderado por el republicano que incluiría figuras internacionales para administrar la transición en el territorio.
Este plan fue respaldado por el Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre pasado, lo que lo convirtió en un instrumento político de peso global, aunque enfrentó desafíos concretos para implementarse plenamente, en parte porque Hamas y otros actores no abandonaron completamente sus exigencias de control territorial y armamento.
“Será uno de los organismos de paz más legendarios”, afirmó Trump sobre el Consejo de Paz, destacando su papel en la reconstrucción de Gaza.
- El Tip: Obtener el Nobel de la Paz fue una obsesión para Trump durante este año de mandato, ya que, según él, acabó con “siete guerras”.
Hace unos días, la Casa Blanca designó a miembros clave del Consejo de Paz, pasando a una segunda fase del plan, enfocada en la desmilitarización del enclave y el establecimiento de estructuras de gobernanza temporales, que incluyan reconstrucción y financiación internacional. Estados Unidos ha enviado invitaciones para pertenecer a la Junta de Paz para atender el conflicto en Gaza, así como temas globales, el caul tiene un valor de mil millones de dólares.
Asimismo, la administración de DonaldTrump intentó impulsar un plan para terminar la guerra en Ucrania, incluyendo negociaciones con líderes rusos y ucranianos, aunque sus propuestas chocaron con la postura firme de Rusia y la exigencia ucraniana de no ceder territorio soberano, lo que dejó al proceso en un punto muerto sin resolución definitiva durante el primer año.
En tanto, a inicios del nuevo año, la política exterior del magnate se tornó aún más contundente con el ataque estadounidense a Venezuela, en una operación que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, golpeando directamente a la región y generando una ola de debate internacional sobre intervención y soberanía.
El episodio se sumó a una serie de acciones de presión contra lo que la Casa Blanca considera “narco-terrorismo” y reforzó la narrativa de una administración que combina diplomacia agresiva con intervenciones puntuales en países considerados amenazas.

Además de Oriente Medio y América Latina, la administración Trump colocó a Groenlandia en el mapa de tensiones geopolíticas. Después del asalto a Venezuela, el republicano se volcó en la isla ártica al decir que necesita a Groenlandia por la seguridad de Estados Unidos, y protegerlo de Rusia y China, por lo que ha dicho que la tomará por la vía diplomática o por la fuerza.
Al cumplir un año en el cargo, el segundo mandato de Donald Trump ha sido una mezcla de confrontación interna, con enfrentamientos con el Congreso y gobernadores, y de reacomodos geopolíticos complejos que abarcan desde esfuerzos de paz en Medio Oriente hasta operaciones militares en América Latina y ambiciones sobre territorios estratégicos en el Ártico.
Aunque cuesta arriba, se sortea a Trump; llamadas de CSP, clave
Por Ángel Molina
A un año del inicio del segundo mandato de Donald Trump, la diplomacia mexicana enfrenta una mayor presión desde Washington, lo que ha obligado al Gobierno de México a duplicar sus esfuerzos de negociación para contener amagos y sostener la relación bilateral.
Ante este contexto, internacionalistas advirtieron sobre el desgaste institucional y la necesidad de fortalecer los canales técnicos y políticos frente a una administración estadounidense caracterizada por la imprevisibilidad.
Sobre esto, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha tenido que lidiar con las constantes presiones y amagos de Donald Trump, quien ha utilizado la presencia del crimen organizado en México para buscar someter a las autoridades, aspecto que, desde el punto de vista de expertos consultados por La Razón, puede interpretarse como un área de oportunidad para analizar la capacidad diplomática nacional o como una forma para entender el liderazgo de la titular del Ejecutivo federal para hacer frente al republicano.
Resulta evidente la postura frontal y al mismo tiempo conciliadora de Claudia Sheinbaum, quien hasta el momento ha realizado 15 llamadas telefónicas centrales con su homólogo estadounidense, las cuales comenzaron en 2024 cuando ganó las elecciones y hasta el pasado 12 de enero, cuando solicitó el diálogo con Trump después de que éste declaró sus intenciones de atacar a grupos del crimen organizado en territorio mexicano vía terrestre.
Al realizar un balance de cómo ha sido la interacción entre la mandataria federal y su homólogo estadounidense, el internacionalista Adolfo Laborde consideró que la constante necesidad de enlazarse para negociar y resolver un nuevo diferendo podría llevar a un desgaste gubernamental de los equipos a cargo de dicha negociación y de la propia Presidenta.
En ese sentido, comentó que aun cuando el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente, ha hecho “un buen papel” como encargado del enlace con otras naciones, lo que hace falta es un grupo o panel de diplomáticos que se mantenga en contacto directo con el equipo del republicano y que genere un peso importante para contener estos amagos.
“Es parte del equipo cercano de la Cuarta Transformación, pero me parece que hay figuras que están desgastadas y se necesita no solamente esa figura de lealtad que se tiene, sino que también necesitamos técnicos, gente que conozca, pueda operar con las diferentes cartas que tenemos en el servicio exterior y, por supuesto, conozca la dinámica de las relaciones México–Estados Unidos”, enfatizó.
Por otro lado, para la internacionalista Raquel Saed, académica de la Universidad Iberoamericana, la relación entre México y Estados Unidos durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump se ha caracterizado por la incertidumbre, derivada de los constantes cambios de postura del mandatario estadounidense.
“La relación entre los dos países es incierta, porque por un lado hay un reconocimiento de que la Presidenta está haciendo muchas de las cosas que Estados Unidos espera de México y, por el otro lado, de pronto hay situaciones donde impulsivamente se dice ‘vamos a mandar tropas’ u otro tipo de acciones que no se esperan”, señaló.
Raquel Saed explicó que esta dinámica responde a un liderazgo marcado por vaivenes. “Estamos tratando con un líder que cambia mucho de opinión, tiene muchos vaivenes, y eso vuelve incierta la relación”, afirmó.
Al describir el balance del primer año del segundo mandato de Trump, la internacionalista recurrió a una analogía para ilustrar el momento que vive la relación bilateral. “Es como alguien que tiene la mesa puesta, todo en tranquilidad y bien, y de pronto jala el mantel para que todo se caiga desordenadamente. Eso es lo que siento”, expresó.
Frente a este escenario, consideró que la jefa del Ejecutivo federal ha optado por una estrategia de cautela, particularmente al evitar encuentros presenciales en la Casa Blanca.
“Claudia Sheinbaum hace muy bien en no irse a presentar a buscar acuerdos en vivo en la Casa Blanca, porque se expone a una humillación como las que les ha hecho a otros dirigentes del mundo”, dijo.
Sobre la gestión directa de la mandataria mexicana, la académica subrayó que las llamadas telefónicas con Trump forman parte de una estrategia de contención.
“Cada vez que le llama la Presidenta Sheinbaum es tratar de calmarle los ánimos y también calmar al pueblo de México”, explicó, al señalar que algunas de estas conversaciones se hacen públicas y otras no.
La experta añadió que este tipo de comunicación busca preservar la estabilidad económica del país. “Tenemos una economía relativamente estable y esa estabilidad está muy vinculada al tratado; cuando el presidente sale con amenazas, genera mucha preocupación”, apuntó.
En cuanto al papel de la Cancillería, Raquel Saed consideró que De la Fuente “está haciendo un buen trabajo en lo que cabe”, al enfrentar a un presidente estadounidense “impredecible”, lo que vuelve más compleja cualquier negociación.
Finalmente, destacó que el contexto es inédito al tratarse de la primera mujer Presidenta de México enfrentando a Donald Trump.
“Es una situación muy complicada porque ella tiene la buena voluntad de hacer una buena relación con Estados Unidos, pero nos encontramos constantemente con amenazas”, concluyó.
Detención y extradición de capos, indicadores de cooperación bilateral
Por Ángel Molina
El primer año del segundo mandato de Donald Trump ha estado marcado por más de una veintena de detenciones estratégicas y focalizadas en contra de grupos del crimen organizado, esto en un contexto de tensión y presiones por parte del gobierno estadounidense, en el que se ha puesto sobre la mesa la intervención de las fuerzas armadas de EU en territorio mexicano.
En este contexto, las detenciones y extradiciones de alto perfil se han convertido en uno de los principales indicadores para medir la cooperación bilateral con el Gobierno de México, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum.
- El Dato: En febrero y agosto del año pasado, el Gobierno de México envió a EU a 55 capos del narco, entre ellos, Rafael Caro Quintero, el yerno de El Mayo y el cuñado de El Mencho.
En un recuento realizado por La Razón, las autoridades mexicanas y estadounidenses han reportado al menos 28 detenciones relevantes de presuntos integrantes del crimen organizado, entre jefes de facción, operadores estratégicos y miembros de organizaciones trasnacionales con presencia en ambos países. Esta cifra se integra a partir de casos confirmados públicamente por dependencias de seguridad y comunicados oficiales.
Entre los golpes más significativos se encuentra la captura de Iván Valerio “N”, El Mantecas, jefe de una facción criminal ligada a los Beltrán Leyva. Su detención en Sinaloa fue presentada como un golpe directo a estructuras regionales del narcotráfico que mantienen vínculos históricos con el tráfico de drogas hacia EU.
A esto se le suma la detención en el vecino país, el 22 de abril de 2025 en Nogales, Arizona, de Emmanuel Martimiano León-Soto, identificado como un miembro de alto rango del Cártel de Sinaloa. Un gran jurado federal lo acusa de conspiración para el tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína, y lavado de dinero.
Según la DEA, León-Soto era considerado pieza clave dentro de la estructura operativa del cártel, por lo que su captura fue presentada como un golpe directo a las redes financieras y logísticas del narcotráfico mexicano en territorio de EU.
También se contemplan 10 integrantes de organizaciones criminales internacionales, de los cuales seis pertenecían al Tren de Aragua y cuatro al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), acusados de delitos que van desde narcotráfico y extorsión hasta trata de personas. Estas detenciones reflejan la creciente preocupación de Washington por la expansión de estos grupos más allá de América Latina.
Otro caso relevante fue la captura de un operador cercano al liderazgo del Cártel de Sinaloa, identificado como El Chavo Félix, considerado una pieza clave dentro del engranaje operativo de esa organización.
Uno de los operativos más amplios reportados durante este periodo fue la captura de 15 presuntos integrantes del CJNG relacionados con un sitio de exterminio en Jalisco, un caso que volvió a colocar en la agenda pública la brutalidad de este grupo criminal y la presión internacional para desmantelar sus células locales.
Tanto Víctor Manuel Sánchez, especialista en seguridad e investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, como David Saucedo, analista y experto en temas de seguridad, coinciden en que las detenciones realizadas durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump no han modificado de fondo la estructura del crimen organizado, pese a que representan acciones relevantes desde el punto de vista operativo y político.
En entrevista, ambos especialistas subrayan que la mayoría de las capturas corresponden a mandos de segundo y, principalmente, de tercer nivel, lo que limita su impacto estratégico.
Sánchez advierte que “los mandos que son arrestados pueden ser sustituidos con relativa facilidad”, mientras que Saucedo añade que la mayoría se trata de “personajes prescindibles dentro de la estructura delictiva”, cuya detención no interrumpe los flujos de producción, transporte y comercialización de drogas.
Otra coincidencia es que los golpes más visibles se han concentrado en facciones del Cártel de Sinaloa, particularmente en Los Chapitos, sin que implique una afectación estructural. Por otro lado, ambos consideran que para generar un impacto real sería necesario actuar contra las cúpulas y los principales mandos regionales.
Por otro lado, Sánchez, reconoce que las detenciones sí generan afectaciones operativas temporales, sin embargo, éstas no provocan cambios profundos en las dinámicas delictivas. En cambio, Saucedo adopta una postura más crítica al señalar que las capturas han sido presentadas como “grandes golpes” cuando, en realidad, no alteran la lógica empresarial del narcotráfico ni sus redes de protección.
Los expertos apuntan que al no haberse actuado contra las partes más altas del organigrama de los grupos criminales, se mantienen intactas sus capacidades de producción, traslado y distribución. En este contexto, ambos especialistas coinciden en que, si bien se han registrado detenciones relevantes, éstas no han generado hasta ahora un quiebre estructural en el funcionamiento del crimen organizado.
Cae 87.5% el flujo irregular de migrantes durante 2025
› Por Tania Gómez
La apuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por sellar la frontera ha conseguido lo inimaginable: prácticamente cerrar las rutas migratorias hacia México.
Las cifras de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob) revelan un colapso histórico sin precedentes: de enero a noviembre de 2025 se detuvieron apenas 145 mil 449 indocumentados, una caída del 87.5 por ciento comparada con el millón 165 mil 715 detectados en el mismo periodo, pero de 2024.
- El Dato: El consulado de México en Atlanta exigió una investigación transparente sobre la muerte del mexicano Heber Sánchez Domínguez, al estar bajo custodia del ICE.
El desplome comenzó con la eliminación de CBP One, la aplicación que durante el gobierno de Joe Biden representaba la única vía legal para miles de migrantes. Su eliminación, combinada con una contención migratoria sin precedentes y acuerdos de cooperación regional que han convertido a México en muro de contención, reconfiguraron el mapa migratorio continental.
Donde antes fluía más de un millón de personas buscando el sueño americano, ahora apenas circulan 145 mil, una reducción que refleja tanto el éxito de las políticas de Trump como el drama humano de millones que han abandonado la esperanza de cruzar.
Para Eunice Rendón, coordinadora de Agenda Migrante, esta drástica reducción tiene implicaciones profundas para los derechos humanos y no significa el fin de las necesidades que impulsan los éxodos.
“Las causas de la migración siguen presentes. La gente sigue teniendo la necesidad de emigrar y no lo ha hecho o está repensando la forma de hacerlo justo por estas políticas de Trump. Se ha logrado generar miedo con esas políticas, más con estos últimos cuatro meses de un ICE tan agresivo, de una policía migratoria con más de 75 mil millones de dólares, con 22 mil elementos efectivos. Eso sin duda afecta los derechos humanos de las personas”, dijo.
Del flujo registrado en 2025, únicamente 10 mil 996 personas recibieron retorno asistido a sus países de origen: 39 por ciento eran hondureños (cuatro mil 251), 37 por ciento, guatemaltecos (cuatro mil 037), y seis por ciento, colombianos (695).
Sin embargo, la crisis migratoria ya no es sólo centroamericana: seis mil 581 asiáticos y cinco mil 291 africanos fueron interceptados por autoridades migratorias.
Tabasco se convirtió en el principal punto de ubicación de indocumentados, al concentrar 77 mil 785 detenciones, más de la mitad del total nacional, seguido por Chiapas, con 35 mil 625, y Veracruz, con cinco mil 135.
Rendón anticipa un cambio fundamental en los flujos migratorios: “Poco a poco vamos a ir viendo migraciones a otros lugares. México cada vez más va a ser un país de destino que de tránsito. La gente lo va a ver como una opción final”.
Esta predicción se confirma con datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR): en 2025, 66 por ciento de los encuestados mencionó a México como destino, mientras que 31 por ciento refirió a EU.
En contraste, en 2024, 57 por ciento de la población señalaba a EU como destino, mientras que México representaba 41 por ciento. Por primera vez desde que ACNUR mide este indicador, la población refiere a México como principal país de destino.
“México necesita prepararse. Tiene que tener un plan de acogida porque no es tan fácil. Hay que conectar bien la oferta con la demanda, no solamente es el refugio”, agregó Rendón.
En medio de un contexto de alta presión migratoria, México entregó entre octubre de 2024 y junio de 2025 únicamente cuatro mil 264 condiciones de refugio, es decir, sólo tres por ciento de los solicitantes en ese periodo obtuvieron el documento, de acuerdo con cifras del Plan Estratégico del Instituto Nacional de Migración (INM) 2020-2025.
El problema se agravó tras la reducción del apoyo internacional que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) recibía de ACNUR.
Asimismo, se registró una fuerte caída en la entrega de tarjetas a visitantes por razones humanitarias, una de las principales figuras de protección para personas extranjeras en situación de vulnerabilidad: en el mismo lapso sólo se otorgaron cinco mil 191, apenas 4.1 por ciento del total de documentos expedidos en ese periodo, según del INM.
La tarjeta sirve para regularizar la estancia en México si se es solicitante de refugio, víctima o testigo de un delito, o se tiene una emergencia médica grave, lo que permite a los indocumentados trabajar, acceder a servicios de salud y educación, obtener un Registro Federal de Contribuyentes (RFC), y abrir cuentas bancarias.
Pese a que su validez es temporal, generalmente de un año o más, según el caso, su principal función es brindar protección y asistencia mientras se resuelve su situación migratoria en el país.
Axel González Melo, integrante de la Clínica Jurídica para Refugiados de la Universidad Iberoamericana, señala que muchas personas solicitantes de asilo han tenido que recurrir a juicios de amparo ante tribunales “debido a que no se les está garantizando un mecanismo para protegerlos frente a devoluciones y deportaciones, lo que les garantizaría la tarjeta”.

Afectan a 17 mil mexicanos operativos en Minnesota
› Por Claudia Arellano
Decenas de sindicatos, organizaciones comunitarias, religiosos y colectivos sociales anunciaron su respaldo a una movilización estatal unificada el 23 de enero, bautizada como “Día de la Verdad y la Libertad”, en protesta por las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en Minnesota, que han afectado a unos 17 mil mexicanos por las redadas.
La iniciativa propone un paro general en todo el estado: no ir a trabajar, a la escuela ni a realizar compras, con el objetivo de pausar la economía local en señal de solidaridad con quienes han sido afectados directamente.
“Cada vez que salgo a trabajar, temo no volver. Vecinos han sido detenidos sin previo aviso y muchos dejaron de acudir a sus empleos por miedo a ser capturados. Mi jefe ya no me quiere dar horas porque dice que mi estatus migratorio lo pone nervioso.
- El Tip: Más de 1,500 militares fueron informados por el Pentágono que se preparen para un posible despliegue en Minnesota.
“Nuestros hijos ya no quieren ir a la escuela solos… varios de nuestros compañeros han sido detenidos en la calle. Esto no es sólo trabajo, es nuestra vida”, dijo Carlos Miguel Canseco, originario de Puebla.
Asimismo, propietarios de negocios mexicanos y latinos han señalado que la presencia del ICE ha hecho que clientes y trabajadores eviten salir, afectando el comercio y la vida comunitaria en vecindarios con alta presencia migrante —incluyendo tiendas y restaurantes que han registrado caídas drásticas en ventas.
Mike Cowell señaló que nueve de cada 10 trabajadores de los que emplea en su agencia de limpieza son de origen mexicano y mencionó que es preocupante “la escasez de mano de obra, ya que comienza a ser alarmante en las comunidades porque Estados Unidos es un país que históricamente ha crecido por sus migrantes y sobre todo los mexicanos, que han dado muestra de ser excelente mano de obra, por ello, saldremos a las calles, a luchar por su trabajo y dignidad”.
La convocatoria busca visibilizar el impacto que las acciones de detención y redadas han tenido sobre las comunidades migrantes y las familias trabajadoras.
Entre los sindicatos que han respaldado esta acción se encuentran diversas secciones del movimiento laboral de Minnesota, incluyendo la Minneapolis Regional Labor Federation y otros cuerpos sindicales locales, así como una amplia red de organizaciones comunitarias y de base social.
También han expresado su apoyo Faith in Minnesota, Unidos Minnesota, Communities Against Police Brutality, Indivisible Twin Cities, y el Minnesota Immigrant Rights Action Committee.
La Asociación de Enfermeras de Minnesota (Minnesota Nurses Association) también ha manifestado su respaldo, promoviendo la participación en el día de acción como muestra de solidaridad.


