También es investigado por malversación de fondos

Obispo católico de San Diego es señalado de cruzar la frontera para visitar un burdel en Tijuana

Una investigación del medio digital The Pillar revela que el obispo Emanuel Shaleta cruzó a Tijuana “más de una docena de veces en un solo mes”

Emanuel Shaleta, el obispo católico señalado de cruzar la frontera para visitar un burdel en Tijuana. Foto: The Pillar

Emanuel Shaleta, un miembro de alto rango de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego, en California, es investigado por malversación de fondos y señalado de cruzar regularmente la frontera ente México y Estados Unidos para acudir a un burdel en Tijuana, Baja California.

Un reportaje del medio digital The Pillar revela, a partir del informe de un investigador privado, que el obispo de 60 años asistió con regularidad al burdel Hong Kong Gentlemen’s Club, “donde mujeres y niñas objeto de trata se ven obligadas a trabajar en el comercio sexual”.

Según el detective privado Wade Dudley, el religioso cruzó a Tijuana “más de una docena de veces en un solo mes” durante la noche para visitar el lupanar. Al ser cuestionado al respecto, Shaleta solo acudió el lugar “un par de veces por semana”.

De acuerdo con la investigación, Dudley observó a Shaleta estacionar su automóvil en un estacionamiento alejado del establecimiento y donde era recogido en vehículos reservados para clientes del club.”.

“Vimos su auto aparcado en un estacionamiento que era exclusivo para clientes del Hong Kong. Lo vimos caminando hacia la frontera y cruzando la frontera, y ser recogido por un servicio de terceros que lleva exclusivamente a los clientes a ese establecimiento”, detalló el detective a The Pillar.

Por separado, al constatar sus idas y venidas, el investigador también afirmó que Shaleta frecuenta la casa de una mujer con quien comparte una cuenta bancaria, que conoció cuando ambos trabajaban para la iglesia en Michigan. Ambos mantuvieron contacto cuando Shaleta fue transferido a Toronto, y luego, cuando el obispo fue transferido a San Diego, la mujer y sus hijos lo siguieron.

Según el informe del investigador citado por The Pillar, Shaleta tenía acceso “sin restricciones” a la casa de la mujer, y que el religioso pasaba tiempo a solas con los hijos de la mujer, tratándolos como si fueran sus propios hijos.

Asimismo, tras una revisión de documentos, The Pillar reveló que Shaleta podría haber malversado fondos provenientes del alquiler de una propiedad de la iglesia. Aunque posteriormente devolvió ese dinero con fondos reservados para caridad, faltarían entre 427 mil y un millón de dólares.

The Pillar informó que en enero Shaleta envió una carta de renuncia al Vaticano, pero que no ha sido aceptada.

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cehr

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