Ayer, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos, pidió que se desestime la acusación por narcotráfico y corrupción en su contra, luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) negara la licencia para que el Gobierno venezolano financie su defensa.
A través de su abogado, Barry Pollack, sostuvo ante el juez Alvin Hellerstein que la negativa interfiere con su derecho a elegir representación legal y vulnera el debido proceso.
Advirtió que, de no prosperar la solicitud, pedirá autorización para retirarse. Maduro afirmó que no puede costear su defensa y que Caracas está dispuesta a asumir los honorarios con fondos legítimos.
Asimismo, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, llamó “socio y amigo” al mandatario estadounidense, Donald Trump, y le pidió cesar las sanciones y el bloqueo contra su país. Durante un acto en Caracas, celebró que Trump calificara a Venezuela como “nuevo amigo y socio” en su discurso del Estado de la Unión y aseguró que su país “nunca ha sido enemiga” de EU ni representa una amenaza. Rodríguez afirmó que se abre una nueva agenda de cooperación .