El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró ayer que su país defenderá su soberanía ante cualquier agresión, un día después del enfrentamiento registrado en aguas territoriales que dejó cuatro muertos. En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que la isla “no agrede ni amenaza”, pero que actuará con determinación frente a acciones terroristas o mercenarias que busquen afectar la estabilidad nacional.
El incidente ocurrió la mañana del miércoles, cuando una embarcación registrada en Florida ingresó de forma ilegal por la costa norte de Villa Clara, a aproximadamente 1.6 kilómetros al noreste de Cayo Falcones. De acuerdo con el Ministerio del Interior, la nave, con 10 personas a bordo, desobedeció la orden de alto de una patrulla de Tropas Guardafronteras y abrió fuego, lo que derivó en un intercambio de disparos.
- El Tip: El propietario de la lancha es un hombre de 65 años que la reportó como robada desde un muelle de los Cayos de Florida.
Como resultado, cuatro ocupantes murieron y seis resultaron heridos. También fue lesionado el comandante de la unidad cubana. Posteriormente, las autoridades informaron que todos los tripulantes eran cubanos residentes en Estados Unidos. Dos de los heridos estaban incluidos en la lista oficial de personas vinculadas con actividades terroristas por su presunta participación en la promoción, planificación o financiamiento de actos de esa naturaleza.
En el operativo fueron incautados fusiles de asalto y de francotirador, pistolas, cócteles molotov, chalecos antibalas, mirillas telescópicas, bayonetas, uniformes de camuflaje, municiones de distintos calibres, equipos de visión nocturna, medios de comunicación y alimentación para combate. Además, una persona fue detenida en tierra, señalada como presunto colaborador encargado de recibir a los infiltrados.
- 10 hombres navegaban en la lancha de Florida a Cuba
Mientras tanto, un funcionario estadounidense confirmó que entre los involucrados había un ciudadano de Estados Unidos que murió y otro que resultó herido, quien recibe atención médica en Cuba. Indicó además que otras personas a bordo podrían ser residentes permanentes legales, dato que aún se verifica. En tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la embajada en La Habana trabaja para obtener acceso consular y recabar información antes de adoptar una postura.
Por su parte, el propietario de la embarcación declaró a medios locales que el bote fue robado por un empleado desde un muelle en los Cayos de Florida y aseguró desconocer su utilización en el hecho. La fiscalía del Distrito Sur de Florida señaló que busca esclarecer lo ocurrido mediante canales legales y diplomáticos.
El suceso se produce en un contexto de elevada tensión bilateral. Cuba enfrenta restricciones energéticas derivadas de sanciones y medidas que han afectado el suministro de combustible. En este escenario, el coordinador residente de la ONU en la isla solicitó a Washington una excepción humanitaria que permita el envío de petróleo y ayuda, al advertir que la escasez es en un factor que agrava riesgos y compromete servicios esenciales como salud, alimentación y agua. La Oficina de Derechos Humanos del organismo dijo que el bloqueo incumple la Carta de la ONU y el derecho internacional.
La Habana informó que mantiene comunicación con autoridades de EU.