Defiende protección del estrecho

Trump presiona a aliados de la OTAN por Ormuz

El magnate insistió en que Washington sostiene la defensa del paso marítimo pese a no necesitarlo. “Nosotros no usamos el estrecho

El presidente estadounidense Donald Trump con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, ayer.
El presidente estadounidense Donald Trump con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, ayer. Foto: Reuters

EL PRESIDENTE de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que su país no depende del comercio que transita por el estrecho de Ormuz y defendió su protección “para todos los demás”, al tiempo que presionó a aliados de la OTAN y de Asia para que asuman un papel más activo en la seguridad de esta vía estratégica.

Desde el Despacho Oval, previo a su reunión con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, el magnate insistió en que Washington sostiene la defensa del paso marítimo pese a no necesitarlo. “Nosotros no usamos el estrecho. Estamos defendiendo el estrecho para todos los demás”, afirmó, al subrayar que países como Japón dependen de esa ruta para el suministro energético.

El republicano señaló que economías como la japonesa, así como regiones de Europa y China, son las más afectadas por la inestabilidad en el Golfo, dado que obtienen gran parte de su petróleo a través de ese corredor. En ese sentido, pidió que estas naciones “den un paso al frente” y contribuyan a garantizar el tránsito seguro.

El presidente estadounidense Donald Trump con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, ayer.
El presidente estadounidense Donald Trump con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, ayer. ı Foto: Reuters
  • El Tip: Irán ejecutó a tres hombres por las protestas nacionales que tuvieron lugar en enero, entre ellos un luchador social de 19 años.

Durante el encuentro, Takaichi explicó que Japón evalúa el tipo de apoyo que puede ofrecer dentro de los límites de su legislación, en un contexto en el que el país asiático depende mayoritariamente del crudo procedente del Golfo.

Donald Trump también defendió la ofensiva militar contra Irán y aseguró que avanza conforme a lo previsto. Afirmó que el país persa “está cerca de quedar destruido” y justificó la operación por sus ambiciones nucleares. “Tuve que hacer esto… hacer algo que ningún otro presidente tuvo el valor de hacer”, declaró.

A su vez, reconoció que no notificó previamente a sus aliados sobre la campaña militar, al señalar que buscaba un efecto sorpresa, en alusión al ataque japonés a Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.