El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que Irán busca alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto, aunque, según dijo, evita reconocerlo públicamente por temor interno y externo. Durante un acto de recaudación de fondos para republicanos en Washington, afirmó: “Por cierto, están negociando y tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo, pero tienen miedo de decirlo porque creen que su propio pueblo los matará”. En el mismo evento, el republicano añadió que los líderes iraníes también temen una represalia directa de Washington: “También tienen miedo de que los matemos nosotros”, e incluso ironizó sobre el riesgo de gobernar ese país.
Las declaraciones del magnate se producen en medio de versiones encontradas sobre posibles contactos entre ambos gobiernos. Desde Teherán, la respuesta ha sido inmediata y tajante. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, negó cualquier diálogo formal con Estados Unidos y dejó claro que no existe un proceso de negociación en curso. “Hasta el momento no se han producido negociaciones con el enemigo, ni tenemos previsto entablar ninguna”, afirmó en una entrevista con la televisión estatal iraní. Aunque el propio canciller reconoció que ha habido intercambio de mensajes a través de mediadores, subrayó que este tipo de comunicación no puede interpretarse como un proceso diplomático formal. De acuerdo con fuentes iraníes, esos contactos indirectos se han limitado a transmitir posturas sin abrir una mesa de negociación directa.
- El Dato: Las fuerzas estadounidenses han alcanzado más de 10 mil objetivos hasta el momento en la guerra contra Irán, declaró ayer el Comando Central.
Rechaza propuesta. Asimismo, Irán rechazó el plan de 15 puntos impulsado por Washington para poner fin al conflicto. Una fuente diplomática de alto nivel calificó la propuesta como “extremadamente maximalista e irrazonable” y cuestionó su viabilidad incluso en términos teóricos. “No es bonito, ni siquiera sobre el papel”, añadió, al describir el documento como confuso y alejado de la realidad del terreno.

Prevén crear un “Gran Israel” en la región
Según esa misma fuente, Teherán considera la iniciativa estadounidense como engañosa, especialmente a la luz de antecedentes recientes en los que, aseguran, hubo ataques mientras se desarrollaban contactos previos. En ese contexto, el Gobierno iraní ha optado por establecer sus propias condiciones para un eventual alto al fuego.
Entre ellas se encuentran el cese total de las operaciones militares por parte de Estados Unidos e Israel, garantías verificables de que no se reanudará la guerra y compensaciones por los daños ocasionados durante las semanas de bombardeos. Además, Irán exige el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.
- 23 operaciones iraníes contra bases de EU en toda la región ayer.
- 172 millones de barriles de petróleo liberados por EU
El discurso oficial iraní también ha elevado el tono en el ámbito militar. En respuesta a las declaraciones de Donald Trump, el Ejército difundió un mensaje contundente: “No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado”. En el mismo posicionamiento, advirtió que la estabilidad regional dependerá de la capacidad de sus fuerzas armadas y que las condiciones energéticas globales no volverán a la normalidad mientras persista el conflicto.
Washington mantiene presión. Del lado estadounidense, la Casa Blanca sostiene que las conversaciones continúan pese al rechazo iraní. La portavoz, Karoline Leavitt, aseguró que el diálogo no se ha interrumpido y que sigue avanzando. “No se han detenido. Las conversaciones continúan. Son productivas”, afirmó en rueda de prensa.
No obstante, evitó confirmar los detalles del plan de 15 puntos que ha circulado en distintos reportes y señaló que parte de la información difundida no refleja con precisión la postura oficial. Aun así, dejó claro que la estrategia de Washington combina la vía diplomática con la presión militar.
En ese sentido, Karoline Leavitt advirtió que, si Irán no acepta las condiciones planteadas, el Gobierno estadounidense está dispuesto a intensificar sus acciones. Señaló que el presidente podría ordenar medidas más contundentes si no se logra un avance en el corto plazo.
Mientras tanto, países como Pakistán y Egipto han sido mencionados como posibles sedes para un encuentro entre representantes de ambas partes. El conflicto, que se aproxima al mes de duración, continúa generando impactos en los mercados energéticos y elevando la tensión global.
Prevén crear un “Gran Israel” en la región
› Redacción
El líder del grupo chií Hezbolá, Naim Qassem, denunció ayer un supuesto proyecto impulsado por Israel y Estados Unidos para establecer un “Gran Israel” con expansión territorial desde el río Éufrates hasta el Nilo, lo que incluiría territorio del Líbano y representaría, a su juicio, una amenaza directa a la soberanía regional.
En un mensaje difundido por canales afines al grupo, Naim Qassem afirmó que este escenario obliga a su organización a enfrentar una disyuntiva: rendirse y ceder territorio o mantener la confrontación para impedir la consolidación de ese proyecto. Aseguró que la resistencia es la única vía para evitar la pérdida de soberanía, dignidad y futuro para las próximas generaciones.
Sus declaraciones se producen en medio de una nueva operación terrestre israelí en el sur del Líbano, donde Hezbolá intenta contener el avance militar ante indicios de que Israel busca establecer una presencia prolongada en la franja fronteriza. La ofensiva ha incrementado la tensión en la zona y ha generado preocupación por una posible escalada de mayor alcance.
- El Tip: Alemania describió la guerra con Irán como una “catástrofe” económica y que el país no quería verse “arrastrada” al conflicto.
Naim Qassem subrayó que la respuesta no puede recaer sólo en su organización, por lo que llamó a la unidad nacional. En ese sentido, instó al Gobierno, al Ejército y a las distintas comunidades religiosas y fuerzas políticas a coordinarse para frenar cualquier intento de ocupación. “La unidad nacional disuadirá al enemigo de ocupar nuestro país”, sostuvo.
El líder del grupo también rechazó la iniciativa del presidente Joseph Aoun de abrir negociaciones con Israel para poner fin al conflicto, al considerar que dialogar en medio de ataques equivale a aceptar una rendición impuesta. En la misma línea, criticó la propuesta estatal para desarmar a Hezbolá, al advertir que concentrar las armas en manos de un Estado debilitado pondría en riesgo la defensa del país.
A su vez, Irán comunicó a intermediarios que cualquier acuerdo de alto al fuego con Estados Unidos e Israel debe incluir a Líbano y contemplar el fin de las ofensivas contra Hezbolá. Fuentes regionales indicaron que Teherán evalúa una propuesta estadounidense sin rechazarla de forma definitiva, mientras busca vincular el cese de hostilidades en distintos frentes del conflicto.
El enfrentamiento se intensificó tras los ataques iniciados a finales de febrero, cuando Hezbolá abrió fuego contra Israel en apoyo a Irán, lo que derivó en una campaña aérea y terrestre israelí.
Netanyahu afirma que guerra sigue activa
Por Redacción
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que la guerra contra Irán continúa “en pleno apogeo”, pese a versiones que apuntan a posibles avances diplomáticos. El señalamiento ocurre a 26 días del inicio del conflicto, en un contexto donde Teherán reconoce contactos indirectos con Estados Unidos para explorar una eventual tregua.
Durante su participación en un foro con autoridades locales de zonas cercanas a la frontera norte, el mandatario israelí vinculó la ofensiva con la necesidad de debilitar a Hezbolá y modificar el equilibrio de seguridad en la región. En ese sentido, defendió la operación terrestre en el sur del Líbano, específicamente por debajo del río Litani, como una medida para ampliar la zona de seguridad y contener amenazas como misiles antitanque.

Benjamin Netanyahu sostuvo que estas acciones buscan cambiar “radicalmente” la situación en la frontera. Dentro de su Gobierno, algunas voces han ido más allá. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, planteó que el Litani podría convertirse en una nueva línea divisoria, mientras el titular de Defensa, Israel Katz, advirtió sobre la posibilidad de arrasar la zona, en referencia a la Franja de Gaza.
Aunque mantiene canales de comunicación indirectos, el escenario sigue marcado por la presión militar, la incertidumbre diplomática y el riesgo de una mayor escalada regional.
Johnson descarta escalada en conflicto
Redacción
El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, sostuvo ayer que las operaciones de su país en Irán “están llegando a su fin”, al tiempo que defendió la estrategia del mandatario Donald Trump, incluso cuando se prevé el despliegue de mil soldados adicionales en la región.
Cuestionado sobre este incremento militar, Mike Johnson rechazó que represente una escalada del conflicto. Aseguró que se trata de una señal dirigida a Irán para que “ponga orden en sus asuntos”, al subrayar que la Operación Furia Épica está próxima a concluir. También marcó distancia entre el refuerzo de tropas y una presencia activa en combate, al afirmar que no hay fuerzas de EU sobre el terreno ni indicios de que esa sea la intención.

El legislador evitó definir si su país se encuentra en guerra con Irán. Ante preguntas directas, reiteró que las acciones militares están en su fase final, sin ofrecer mayores detalles. En semanas recientes, ha mantenido la postura de que el conflicto no puede catalogarse como una guerra formal.
En otro frente, Johnson defendió el voto por correo en estados como Florida, al considerar que cuentan con mecanismos seguros que previenen el fraude. En contraste, criticó California por, según dijo, enviar papeletas sin control suficiente.
Finalmente, instó a los republicanos a impulsae un paquete para financiar las operaciones en Irán.
Prevén crear un “Gran Israel” en la región
› Redacción
El líder del grupo chií Hezbolá, Naim Qassem, denunció ayer un supuesto proyecto impulsado por Israel y Estados Unidos para establecer un “Gran Israel” con expansión territorial desde el río Éufrates hasta el Nilo, lo que incluiría territorio del Líbano y representaría, a su juicio, una amenaza directa a la soberanía regional.
En un mensaje difundido por canales afines al grupo, Naim Qassem afirmó que este escenario obliga a su organización a enfrentar una disyuntiva: rendirse y ceder territorio o mantener la confrontación para impedir la consolidación de ese proyecto. Aseguró que la resistencia es la única vía para evitar la pérdida de soberanía, dignidad y futuro para las próximas generaciones.
Sus declaraciones se producen en medio de una nueva operación terrestre israelí en el sur del Líbano, donde Hezbolá intenta contener el avance militar ante indicios de que Israel busca establecer una presencia prolongada en la franja fronteriza. La ofensiva ha incrementado la tensión en la zona y ha generado preocupación por una posible escalada de mayor alcance.
Naim Qassem subrayó que la respuesta no puede recaer sólo en su organización, por lo que llamó a la unidad nacional. En ese sentido, instó al Gobierno, al Ejército y a las distintas comunidades religiosas y fuerzas políticas a coordinarse para frenar cualquier intento de ocupación. “La unidad nacional disuadirá al enemigo de ocupar nuestro país”, sostuvo.

El líder del grupo también rechazó la iniciativa del presidente Joseph Aoun de abrir negociaciones con Israel para poner fin al conflicto, al considerar que dialogar en medio de ataques equivale a aceptar una rendición impuesta. En la misma línea, criticó la propuesta estatal para desarmar a Hezbolá, al advertir que concentrar las armas en manos de un Estado debilitado pondría en riesgo la defensa del país.
A su vez, Irán comunicó a intermediarios que cualquier acuerdo de alto al fuego con Estados Unidos e Israel debe incluir a Líbano y contemplar el fin de las ofensivas contra Hezbolá. Fuentes regionales indicaron que Teherán evalúa una propuesta estadounidense sin rechazarla de forma definitiva, mientras busca vincular el cese de hostilidades en distintos frentes del conflicto.
El enfrentamiento se intensificó tras los ataques iniciados a finales de febrero, cuando Hezbolá abrió fuego contra Israel en apoyo a Irán, lo que derivó en una campaña aérea y terrestre israelí.

