Recientemente se publicó un estudio sobre una inscripción griega descubierta en la Gran Mezquita de Al-Nuri ubicada en Homs, Siria que reveló la existencia del templo perdido del Sol del emperador Heliogábalo.
Homs era conocida en la época preislámica como Emesa, que era la capital de una provincia de Roma que se hizo famosa por tener una gran importancia religiosa, principalmente por el culto al Sol que hacían dedicado a la deidad Heliogábalo.
El profesor Maamoun Saleh Abdulkarim de la Universidad de Sharjah; ubicada en los Emiratos Árabes Unidos, informó que la inscripción descubierta en la base de una columna que se ubicaba bajo el suelo de la mezquita describe a un poderoso gobernante.

¿Qué se descubrió en Siria?
Este hallazgo se trató de una base de granito que mide aproximadamente un metro por un metro, y contiene una inscripción de unos 75 centímetros que tiene elementos decorativos alrededor; mismos que son propios de la época romana.
Hasta el momento no se había encontrado alguna prueba concluyente sobre los restos del Templo del Sol, pese a que en referencias literarias se plasmaba que posiblemente en la Gran Mezquita podrían encontrarse rastros de este.
Este nuevo descubrimiento; realizado durante el trabajo de restauración de la mezquita en 2016, abre de nueva cuenta el debate que existía entre los arqueólogos e historiadores.

Esto debido a que se tiene la creencia de que la Gran Mezquita ha funcionado como templo y posteriormente como iglesia dedicada a Juan el Bautista, lo que representa que continuó con su propósito religioso de manera continua por siglos para al menos tres religiones.
Determinar que Emesa fungió como sede religiosa para el paganismo, el cristianismo y el islam podría ayudar a conocer qué factores políticos y sociales condujeron a esta transformación.
En la publicación “Transformación religiosa en la ciudad de Emesa, Siria: Del paganismo al cristianismo durante los períodos romano y bizantino temprano” el profesor Abdulkarim realiza un análisis de los hallazgos arqueológicos, inscripciones griegas y registros numismáticos.
Esta grabación sobre la piedra de granito fue descubierta hace una década, durante las excavaciones realizadas en 2016; y debido a su distribución, la arqueóloga Teriz Lyoun determinó que se trataba de un texto de conmemoración o dedicación.
De acuerdo con el profesor Abdulkarim, la inscripción puede determinar una conexión entre la mezquita y un edificio pagano, y podría ayudar a aclarar la ubicación del Templo del Sol.

A su vez esto representa una adaptación al cambio, pues esta transformación no representó una ruptura, sino una “metamorfosis demuestra cómo la religión moldea el desarrollo urbano, la identidad cultural y la estructura social, trascendiendo así los meros procesos teológicos” de acuerdo con Abdulkarim.
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