El Departamento de Educación de Estados Unidos anunció ayer la rescisión de acuerdos con cinco distritos escolares y una universidad que garantizaban protecciones a estudiantes transgénero, revirtiendo criterios adoptados en administraciones anteriores sobre derechos civiles.
La decisión elimina obligaciones como la capacitación docente en el uso de nombres y pronombres preferidos, así como el acceso a baños conforme a la identidad de género. Estos acuerdos se sustentaban en una interpretación del Título IX que ampliaba la protección contra la discriminación sexual durante los gobiernos de Barack Obama y Joe Biden.
Entre las instituciones afectadas se encuentran distritos en California, Delaware, Washington y Pensilvania, además de Taft College. Algunas autoridades locales han reafirmado su compromiso con estudiantes LGBTQ+, pese a la retirada de supervisión federal.
La subsecretaria de Derechos Civiles, Kimberly Richey, afirmó que la medida busca eliminar cargas “innecesarias e ilegales”. La administración de Donald Trump ha impulsado políticas para restringir derechos de personas trans, incluyendo demandas y advertencias de retirar fondos a instituciones educativas.
Organizaciones civiles advierten que la decisión representa un retroceso en la protección de estudiantes vulnerables y aumenta el riesgo de discriminación en entornos escolares.


