ESTADOS UNIDOS aseguró que los ataques que lanzó junto con Israel degradaron en 90 por ciento la capacidad militar de Irán, aunque advirtió que Teherán conserva recursos para representar una amenaza regional.
Ante el Senado, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central, afirmó que los bombardeos iniciados el 28 de febrero destruyeron gran parte de la base industrial de defensa iraní y retrasarán durante años su reconstrucción militar.
El mando señaló que la ofensiva también interrumpió el suministro de armamento hacia Hamas, Hezbolá y los hutíes, grupos a los que Washington considera focos de inestabilidad en Oriente Medio. Brad Cooper justificó la campaña al recordar que fuerzas apoyadas por Irán realizaron más de 350 ataques contra personal de EU en 30 meses, con saldo de cuatro militares muertos y 200 heridos.

Trump ve acercamiento sobre Irán; Xi lanza advertencia por Taiwán
A un mes del alto al fuego, persisten tensiones en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. Las restricciones impuestas por Teherán y la respuesta de Washington alteraron el tráfico marítimo.
En tanto, en la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, el canciller iraní, Abbas Araqchi, pidió condenar a Estados Unidos e Israel por violaciones al derecho internacional, mientras Donald Trump dialogó con Xi Jinping para aumentar la presión sobre la República Islámica.


