La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el riesgo de nuevas pandemias avanza en una dirección preocupante por la combinación del cambio climático, conflictos armados y una creciente erosión de la confianza pública, factores que incrementan la vulnerabilidad global frente a futuras emergencias sanitarias.
La advertencia fue difundida ayer en el informe “Un mundo al límite: prioridades para un futuro resiliente ante pandemia”, elaborado por la Junta Global de Monitoreo de Preparación (GPMB), organismo independiente cofundado por la OMS y el Grupo Banco Mundial. El documento subraya que “el mundo se encuentra al borde del abismo” debido al deterioro de la cooperación internacional y las desigualdades persistentes en el acceso a servicios básicos y medidas médicas. Según el análisis, la falta de confianza social y política compromete la capacidad de respuesta colectiva ante crisis de salud pública.
La Junta advirtió que el escenario actual es más volátil, incierto y fragmentado que el de 2018, con perturbaciones interconectadas que elevan los riesgos sanitarios, económicos, sociales y políticos.
El informe concluye que las reformas emprendidas tras la pandemia de Covid-19 no han seguido el ritmo del aumento de amenazas. “El mundo aún no es significativamente más seguro”, remarcó.



