Menos de 12 horas antes de que el Estadio Ciudad de México abriera la tercera inauguración de una Copa del Mundo en su historia, la capital del país volvió a ser escenario de diversas movilizaciones que incluyeron a colectivos de buscadores, maestros y la marcha por el 55 aniversario del Halconazo, las cuales se realizaron con tranquilidad, sin registrar incidentes y sin que alguna de las que lo intentaron lograra acercarse a la última milla del Coloso de Santa Úrsula.
Madres buscadoras, colectivos y familiares de personas desaparecidas partieron la tarde ayer afuera de la estación Registro Federal del Tren Ligero, en Tlalpan, llevando veladoras, fichas, fotografías y consignas hasta el primer muro de contención policial.

La ruta tenía un objetivo claro. Llegar a la explanada del Estadio Azteca para instalar una velada, leer nombres, encender luces y colocar el reclamo ante la vitrina internacional del futbol. No llevaban armas, repitieron desde el arranque. Un padre de Monterrey, entre lágrimas, lo dijo frente a quienes avanzaban. “Nosotros solo nuestras manos, picos y palas”. Después pidió encontrar “ aunque sea un huesito” de su hijo para tener paz.

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Entre carteles, pases de lista y cánticos, las familias comenzaron a caminar con fichas de búsqueda al pecho y en las manos. Algunas imágenes imitaban las estampas de un álbum mundialista, pero en lugar de jugadores mostraban rostros de personas ausentes. Al lema “el balón vuelve a casa”, los colectivos añadieron una pregunta directa: “¿Nuestros hijos cuándo?”.

Antes de llegar al punto más resguardado, César Cravioto, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, se reunió con representantes de los colectivos. Les informó que no había condiciones para avanzar hasta la explanada del estadio y advirtió que ese era el sitio para dialogar, porque más adelante sólo encontrarían elementos policiales que no les permitirían pasar.
Sin llegar a un acuerdo, los colectivos decidieron seguir hasta el punto que marcaba esa última milla hasta su meta. Metros después toparon con una barrera de patrullas y uniformados sobre el puente que divide Tlalpan y Viaducto. La tensión creció cuando algunas dirigentes subieron a vehículos oficiales para encarar a los policías. Les dijeron que, si ellos desaparecían, sólo ellas saldrían a encontrarlos.

Poco antes, cientos de veladoras ya ardían a lo largo del camino. Las llamas acompañaron a quienes gritaban nombres de hijas, hijos, hermanos, madres y padres. En cada pausa, el reclamo regresaba al contraste entre presupuesto y despliegue para un evento internacional, frente a recursos insuficientes para localizar a personas desaparecidas.
Delante del cerco, las familias reprocharon que esa cantidad de policías no estuviera disponible para tareas de búsqueda. En el comunicado leído al final, los colectivos dijeron que acudieron a la velada “con la finalidad de visibilizar ante los ojos de la comunidad internacional la crisis de desapariciones y de impunidad” que afecta al país.
- 7 marchas se prevé que intenten llegar hoy al estadio
Hasta ese momento, la marcha había mantenido su carácter de velada. En su mensaje, las familias señalaron que llegaron de distintos estados de la República para “iluminar la búsqueda” de sus seres queridos y recordaron que realizan acciones en campo, con picos y palas, ante fiscalías, instituciones de búsqueda y centros penitenciarios.
En su comunicado, los colectivos señalaron que la acción buscó aprovechar la atención sobre México como sede mundialista para que millones de miradas observaran la realidad de más de 130 mil personas desaparecidas.
Bajo esa consigna, también respondieron a los visitantes que llegarán por la Copa del Mundo. “No pretendemos arruinar su fiesta, al contrario, esperemos que puedan disfrutar de los partidos. A nuestros seres queridos también les gustaba el fútbol y hoy no pueden estar”, agregaron, antes de pedir respeto a las protestas y difusión de fichas de búsqueda.

Minutos después los colectivos transformaron avenida Tlalpan en una cancha improvisada, en donde familiares organizaron una cascarita en honor a quienes no volvieron a casa. El balón rodó frente al cerco policial como parte de la protesta, con el mismo reclamo que acompañó la marcha desde su inicio hasta las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula: si el Mundial convoca al país, también debe mirar a las familias que siguen en búsqueda.
HISTÓRICO. Junto a esta movilización, la capital vivió otra jornada de protestas por el 55 aniversario del Halconazo. Organizaciones estudiantiles, integrantes del Comité 68, colectivos sociales y contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación salieron a las calles en una conmemoración que coincidió con la antesala de la apertura mundialista.
Durante el mitin frente al antiguo Cine Cosmos, representantes de distintas organizaciones reprocharon que, a un día del inicio del Mundial de futbol, el Gobierno desplegara un operativo con “todo el aparato del Estado” para blindar la celebración de los partidos, aunque ello signifique reprimir la protesta social.
- El Dato: Personal sindicalizado de cultura y artes bloqueó Insurgentes y Reforma, y jueces del Poder Judicial destituidos cerraron la primera vía, a la altura de Doctor Gálvez.
Félix Hernández, integrante del Comité del 68, expresó solidaridad con las luchas actuales de estudiantes, maestros, comunidades, sindicatos, productores del campo y madres buscadoras, y sostuvo que ninguna causa debe librarse en aislamiento.
A lo largo del día, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantuvo bloqueos y movilizaciones en Paseo de la Reforma, mientras que otro contingente permaneció afuera de la Secretaría de Gobernación.
En tanto, padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 y estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos y otras rurales bloquearon más de dos horas la caseta México-Cuernavaca, en Tlalpan, luego de que la Policía capitalina le impidió el paso a 16 autobuses en donde se trasnportaban los estudiantes.
La combinación de reclamos por desapariciones, memoria histórica y demandas magisteriales paralizó puntos clave de la ciudad, en la misma noche en que el país se preparaba para recibir el partido inaugural en el Estadio Azteca.

• Luz verde al líder azul

