El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, condenó un nuevo ataque masivo de Rusia contra instalaciones energéticas y un hospital, con más de 70 misiles y cerca de 300 drones, que provocó apagones y dejó más de 70 heridos.
El bombardeo ocurrió durante la madrugada de ayer y alcanzó instalaciones eléctricas de nueve regiones, entre ellas Odesa, Járkov y Dnipropetrovsk. En esta última ofensiva, las fuerzas rusas atacaron directamente un hospital en Járkov.
La Fuerza Aérea informó que Rusia lanzó 59 misiles de crucero y 17 balísticos. Ucrania derribó 49 de los primeros y sólo tres de los segundos. También neutralizó 257 de los 289 drones. Los proyectiles restantes impactaron en 23 puntos del país.
Volodimir Zelenski pidió más ayuda para defender el espacio aéreo ucraniano, ante la falta de misiles interceptores para los sistemas Patriot. Además, señaló que el ataque coincidió con las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos.
Por otra parte, rechazó mantener una llamada con el presidente ruso, Vladimir Putin, reunirse con él en Moscú o invitarlo a Kiev, al considerar que sería un gesto destructivo para quienes buscan la paz.
Afirmó que una conversación telefónica permitiría a Moscú evitar encuentros y repetir argumentos sobre la guerra.