“Usted es nuestra única esperanza”, le dicen

Explosión exacerba hartazgo contra el régimen; Macron ofrece ayuda y plantea reforma política

Libaneses piden “revolución” y ayuda al presidente francés; habrá apoyo, pero no a través de “manos corruptas”, señala

Beirut
Residentes de la capital libanesa discuten con soldados, quienes resguardan las zonas afectadas, ayer.Foto: AP
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La explosión de más de dos toneladas de explosivos en el puerto de Beirut, que el martes cimbró a la capital libanesa, ahora también perfila causar una sacudida política, pues entre los habitantes la rabia contra las autoridades crece y ya exigen intervención internacional, particularmente de Francia.

“Por favor, ayúdenos; ¿qué está haciendo para ayudarnos? Le ruego que nos ayude, haga algo”, suplicó un hombre, en inglés, mientras el presidente francés,

Emmanuel Macron, realizaba una visita al país para ser testigo de los daños.

“Ayúdenos, usted es nuestra única esperanza”, gritó uno más, mientras los vecinos aplaudían a Macron y en las tendencias de redes sociales del país se posicionaba la palabra “Cuélguenlos”, en referencia a las autoridades.

“Veo la emoción en sus rostros, la tristeza, el dolor. Es por eso que estoy aquí”, dijo Macron a un grupo, estrechando sus manos en caminos llenos de escombros y flanqueados por tiendas con ventanas destrozadas después de la explosión que mató al menos a 157 personas, dejo alrededor de cinco mil heridos y un número incuantificable de desaparecidos.

Mientras que un nutrido grupo de personas lo rodeaba coreando “Revolución” y “La gente quiere la caída del régimen”, el presidente francés comentó: “Lo que también se necesita aquí es un cambio político. Esta explosión debería ser el comienzo de una nueva era” y añadió que Líbano “continuará hundiéndose” a menos que sus líderes lleven a cabo reformas.

“Más allá de la explosión, sabemos que la crisis aquí es grave, implica la responsabilidad histórica de los líderes en el lugar. No podemos prescindir de contarnos algunas verdades caseras. Si no se llevan a cabo las reformas, Líbano seguirá hundiéndose”, agregó, según reportó la agencia Al Jazeera.

Por ello, detalló que hablaría con todas las fuerzas políticas “para pedirles un nuevo pacto. Estoy aquí hoy para proponerles un nuevo pacto político”, del cual aseveró que habría un plazo hasta el 1 de septiembre para imponerlo.

El presidente Emmanuel Macron, resguardado por militares y su seguridad personal, dialogó con habitantes de las zonas afectadas.Foto: AP

El mandatario prometió que enviaría ayuda de Francia, además de que coordinaría la que enviarán otras naciones de la Unión Europea; ante esto, otro hombre le dijo a Macron: “Esperamos que esta ayuda llegue al pueblo libanés, no a los líderes corruptos”. A lo que Macron respondió: “Les garantizo esto: la ayuda no irá a manos corruptas”. Más tarde, en una conferencia de prensa tras reunirse con los políticos locales, el presidente francés dijo que canalizará la ayuda a través de organizaciones no gubernamentales, pues “no habrá un cheque en blanco para un sistema que no tenga la confianza de la gente”.

Asimismo, presionó para que se realice una investigación de los hechos independiente, pues advirtió que las autoridades libanesas se lo “deben a las víctimas y a sus familias”, e hizo referencia a “la ira” que había visto en las calles.

“Hay una crisis política, moral, económica y financiera que ha durado varios meses, varios años. Esto implica una fuerte responsabilidad política”, dijo y explicó que discutió abordar la corrupción y otras reformas necesarias con el presidente Michel Aoun y el primer ministro Hassan Diab.

“Vine aquí para mostrar el apoyo de la nación francesa al pueblo libanés”, dijo Macron, haciendo hincapié en “pueblo”.

Y es que, aunque se sabe que las dos mil 750 toneladas de nitrato de amonio que estaban almacenadas en el puerto de Beirut fueron aseguradas en 2014 de un barco que viajaba de Georgia a Mozambique, distintas versiones señalan que en el puerto venían pidiendo desde 2014 que fueron retiradas, pues conocían lo peligroso que era tenerlos ahí.

Gráfico

Tras la tragedia, los habitantes no se explican porque las autoridades guardaron tan peligroso compuesto durante al menos seis años, hasta que estallaron cuando una soldadura descuidada inició un incendio. La respuesta podría apuntar a Hezbolá, el grupo armado patrocinado por Irán, que es considerado una organización terrorista por varias naciones, en cuyo apoyo está basada la fuerza política del primer ministro Hassan Diab.

Los libaneses llevaban meses atrapados entre un colapso económico y la pandemia, lo que podría nuevamente sacar a las calles a los libaneses, como ya ocurrió en octubre pasado, cuando derribaron al predecesor de Diab.

De momento, en un esfuerzo por evitar llegar a ese punto, las autoridades libanesas han detenido a 16 personas como parte de la investigación, en la que señalan que han interrogado a 18 funcionarios portuarios y de aduanas presuntamente implicados en el mantenimiento del almacén.

Récord de contagios incrementa el caos

Líbano registró 255 nuevos casos de Covid-19 ayer, su mayor recuento para un solo día, además de dos nuevos decesos, mientras miles de hospitales están desbordados por la explosión del martes, que destruyó otros tres.

Horas antes, el ministro de Salud, Hamad Hassan, había señalado los temores de un repunte en las infecciones.

Esto, debido a la necesidad de dar prioridad a la atención de los lesionados en los hospitales, donde la saturación impedirá el distanciamiento social.

Además, al menos 200 mil personas quedaron sin hogar, por lo que se han visto obligadas a mudarse con sus familiares y amigos; incluso, algunas personas ofrecieron a través de redes sociales dar refugio a los damnificados.

Por ello, el ministro detalló que se solicitó que los hospitales de campaña que se están levantando también atiendan los casos de coronavirus.

Líbano contabiliza hasta ahora cuatro mil 604 contagios, además de 70 fallecidos a causa de la pandemia.