La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y el peso se debilitaron ayer por un reajuste de posiciones en la jornada previa a la decisión de política monetaria de Banco de México (Banxico), que se espera ponga en pausa su ciclo de recortes a la tasa clave de interés.
El índice accionario líder S&P/BMV IPC cayó un 1.44 por ciento a 68 mil 730.69 puntos, después de haberse disparado en la jornada anterior un 3.16 por ciento, su mayor ganancia diaria desde abril del año pasado, en un mercado también atento a la temporada de resultados corporativos del cuarto trimestre.
Por su parte, el peso mexicano cotizó en 17.3177 unidades por dólar en la recta final de los negocios con una depreciación de 0.51 por ciento, a medida que la divisa estadounidense avanzó frente a una cesta de divisas de referencia.
La sesión estuvo marcada por la divulgación de cifras en Estados Unidos que mostraron que la nómina privada creció en enero por debajo de lo previsto. Otro reporte dejó ver que el sector de servicios se mantuvo estable en el mismo periodo.
“Tenemos una visión positiva del peso en los próximos meses. Un contexto global favorable, la reducción de las primas de riesgo y un carry real atractivo deberían respaldar una mayor fortaleza a corto plazo, con margen para alcanzar 17.10 en el primer semestre… Sin embargo, más adelante en el año, es probable que la volatilidad aumente a medida que el riesgo geopolítico y la renegociación del T-MEC cobren protagonismo”, agregó Pantheon Macroeconomics en una nota de análisis.
Según una encuesta de Citi entre especialistas económicos publicada el miércoles, la moneda mexicana podría culminar el año en 18.35 pesos por dólar. Si bien la proyección implica una depreciación cercana a un 6.0 por ciento desde sus actuales niveles es mejor que los 18.75 de la encuesta anterior.