SI SE CONCRETA el plan de inversión en infraestructura que presentó recientemente la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que busca combinar recursos públicos y capital privado, se daría un impulso a más inversiones y a las operaciones de construcción en la región; no obstante, su llegada a buen puerto dependerá de que los detalles de ejecución sean más claros y que haya un marco favorable para los inversionistas, señaló Fitch Ratings.
“De tener éxito, el plan podría impulsar la actividad de construcción y crear oportunidades de financiamiento en infraestructura y energía. Sin embargo, su ejecución dependerá de si México puede ofrecer estructuras bancables que los inversionistas institucionales y los prestamistas puedan suscribir”, añadió la calificadora.
- 1,500 Proyectos se contemplan realizar en el plan propuesto.
Actualmente, el plan busca que entre 2026 y 2030 se gasten 5.6 billones de pesos o alrededor de 325 mil millones de dólares en mil 500 proyectos que se centran en energía y transporte que incluye ferrocarriles, autopistas y puertos, sólo en 2026 se contemplan 722 mil millones de pesos; de concretarse, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) tendría un impulso de 2.0 por ciento sólo para este año.
“Los contratos ejecutables, la transparencia en los mecanismos de flujo de caja, una garantía sólida y una regulación predecible (incluyendo una resolución de disputas creíble e indemnizaciones por terminación) son fundamentales para la bancabilidad”, agregó Fitch.