Un entorno marcado profundamente por la escasez y la presión sobre los recursos naturales ha hecho que la conversación empresarial en México sobre el uso del agua esté dando un giro decisivo en la responsabilidad y acciones concretas, medibles y replicables de las compañías.
El modelo de Reducir, Reusar y Reabastecer —las llamadas 3R— se posiciona actualmente como el nuevo estándar operativo para que las empresas que buscan mantenerse competitivas en un contexto donde la sostenibilidad ya no es opcional, continúen estratégicamente vigentes.
Más allá de la eficiencia interna, las compañías adoptan una visión integral que conecta sus procesos productivos con la salud de las cuencas y el bienestar de las comunidades, elevando la gestión hídrica a un tema de negocio y resiliencia.
- El Dato: HEINEKEN México reabastece hasta 77% del agua que utiliza de las cuencas en zonas de estrés hídrico, además de tratar sus aguas residuales en sus siete plantas.
REDUCIR. El primer eje se centra en optimizar el consumo de agua en cada etapa productiva mediante tecnología, monitoreo constante y disciplina operativa.
En México, ya hay resultados tangibles. HEINEKEN México, cuya planta en Meoqui, Chihuahua, es la más eficiente del grupo a nivel global, utiliza apenas 1.71 litros de agua por litro de cerveza producido. A nivel nacional, la firma mantiene un promedio de 2.3 litros en zonas de estrés hídrico, muy por debajo del estándar de la industria, que oscila entre los cuatro y los seis litros.
Reducir no sólo implica ahorro, sino también disminuir la presión sobre acuíferos y fortalecer la resiliencia operativa.
REUSAR. Éste se consolida como un pilar para extender su vida útil dentro de los procesos industriales. Con sistemas de tratamiento y aprovechamiento en etapas secundarias, las empresas avanzan hacia modelos de circularidad hídrica que reducen la extracción sin comprometer calidad ni seguridad. Esta práctica responde a exigencias ambientales y a estándares estrictos, donde la inversión es determinante.
REABASTECER. La tercera R marca un cambio de fondo: la responsabilidad empresarial ya no se limita a las instalaciones, sino que se extiende a los ecosistemas.
Reabastecer implica regresar agua a las cuencas mediante soluciones basadas en la naturaleza y proyectos de restauración ambiental. Un caso emblemático es la operación de Tecate, de HEINEKEN México, que logró el balance hídrico al reabastecer 100 por ciento del agua contenida en sus productos a la cuenca. Este resultado se alcanzó con iniciativas en la cuenca del río Colorado, en alianza con Restauremos el Colorado, A.C. Lejos de ser aspiracional, este pilar se perfila como una acción que contribuye a la seguridad hídrica regional con impactos medibles y de largo plazo.