Acción climática

Iberostar pone su granito en el cambio a un turismo responsable en México

La cadena hotelera impulsa la electrificación, economía circular y proyectos con comunidades para reducir la huella; es necesario cambiar el modelo, señala la firma

ACTIVIDADES de restauración de arrecifes de coral, en una imagen de archivo. Foto: Especial

A través de siete ejes específicos, la cadena de hoteles de origen español, Iberostar, busca continuar fortaleciendo su estructura interna. Lyn Santos, directora de Gestión de Destinos de la empresa, explicó que para este año el objetivo principal es poder seguir avanzando y continuar generando ese cambio, no sólo como empresa, sino como industria.

En entrevista con La Razón, la directiva explicó que, el enfoque que tienen está dirigido a las condiciones laborales, liderazgo local y la equidad, por lo que han realizado alianzas con diversas comunidades.

  • El Dato: Iberostar opta por pagar captura de carbono a comunidades, en lugar de comprar créditos en el mercado voluntario, como parte de sus estrategias.

Por ejemplo, en lo ambiental, despliega acciones directas en la protección de océanos y ecosistemas costeros, con proyectos de restauración de corales, manejo de posidonia y conservación marina, mientras impulsa una política de abastecimiento responsable de pescados y mariscos con trazabilidad y cumplimiento normativo.

En paralelo, avanza en la eficiencia operativa con electrificación de hoteles, uso de energías renovables y reducción de consumo de agua y energía, todo bajo su meta de alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2030.

Acciones de circularidad emprendidas por la compañía. ı Foto: Especial
  • El Tip: Iberostar es una cadena hotelera internacional de origen español y opera más de 100 hoteles de 4 y 5 estrellas.

A esto se suma una estrategia de economía circular que busca no sólo gestionar residuos, sino evitar su generación desde origen mediante cambios en la cadena de suministro, reducción de empaques y esquemas de reutilización. La compañía también desarrolla proyectos de captura de carbono con comunidades mediante programas de conservación forestal, capacitación y fortalecimiento de ejidos. En el frente social y de negocio, promueve la integración de proveedores locales —desde pesca artesanal hasta productos agrícolas y experiencias turísticas— para generar ingresos directos en territorio.

Finalmente, incorpora criterios de riesgo climático y construcción sostenible en su expansión, con el objetivo de crecer bajo modelos resilientes y alineados a las condiciones ambientales de cada destino.

“La estrategia está marcada por siete áreas foco, que es lo que distingue el enfoque de cada uno de estos temas”, explica Santos, al detallar que el modelo incluye tanto la operación interna como la relación con los destinos donde tiene presencia.

Asimismo, Iberostar fijó como objetivo alcanzar la neutralidad de carbono en 2030, adelantándose a los compromisos del sector establecidos en la Declaración de Glasgow sobre el clima en el turismo. Para lograrlo, la empresa inició desde 2018 la medición de su huella y desplegó una estrategia basada en eficiencia energética, electrificación y reducción de residuos.

“Más de 10 hoteles ya están 100% electrificados, varios de ellos ya con suministro de energía limpia”, detalla la firma. Esto ha permitido disminuir de forma progresiva el uso de combustibles fósiles y la huella de carbono asociada a la operación.

¿Qué tan ambiciosa es su meta climática? Iberostar fijó como objetivo alcanzar la neutralidad de carbono en 2030, adelantándose a lo planteado en la Declaración de Glasgow sobre el clima en el turismo. El camino inició con medición de huella entre 2018 y 2019 y se traduce hoy en acciones concretas… Más de 10 hoteles ya están 100 por ciento electrificados… con suministro de energía limpia.

¿Cómo enfrentan el impacto más allá de sus operaciones? La estrategia se extiende a la cadena de valor y los residuos. No solamente para el manejo del residuo, sino también cómo vamos a evitar que ese residuo ni siquiera llegue a los hoteles, esto implica cambios con proveedores, reducción de empaques y esquemas de reutilización.

¿Qué resultados han visto en territorio? En Quintana Roo, por ejemplo, los proyectos combinan conservación forestal, apicultura y producción local. Esto fortalece el tejido social, genera fuentes alternativas de ingreso… y genera bienestar dentro de estas comunidades. El enfoque responde a una lógica más amplia: el carbono es la punta del iceberg… tiene que haber condiciones debajo para mantener esos almacenes.

¿Cómo integran a las comunidades a su negocio? A través de la proveeduría directa. Desde pesca artesanal hasta productos agrícolas o experiencias turísticas, la empresa busca eliminar intermediarios. El objetivo es que puedan decidir a quién venden y a qué precio lo venden.

¿Qué sigue hacia 2030? La ruta incluye acelerar descarbonización, reducir residuos desde origen y profundizar restauración de ecosistemas. Pero el objetivo va más allá de la operación interna. El turismo tiene todo el potencial del mundo para ser una fuerza de cambio positivo.