Si el conflicto en Irán se prolonga durante todo el año, el precio del petróleo se mantiene por arriba de los 100 dólares por barril y el Gobierno federal continúa con el subsidio del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para evitar alzas en los combustibles y realiza modificaciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) el déficit fiscal podría ascender a más del 5.0 por ciento como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
“Es por ello que la probabilidad es muy elevada de que el déficit fiscal total para 2026 se aproxime al 5.0 por ciento del PIB. En contraste con el 4.1 por ciento que indicó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en su documento de criterios”, añadió Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta nacional del IMEF.
Destacó que desde el 28 de febrero cuando inició la guerra en Irán, el costo de los energéticos tuvo un incremento de 60 por ciento e impactó en la gasolina y diésel en el país “forzando al Gobierno a subsidiar” los combustibles para evitar un aumento en los precios.
Actualmente, el subsidio al IEPS que realiza ronda los cinco mil millones de pesos por semana y contempla que la gasolina importada tiene un precio de 3.5 dólares por galón, pero si la guerra permanece, el crudo se mantiene por arriba de los 100 dólares por barril, entonces, el galón de gasolina tendrá un importe de cuatro dólares, lo que obligará que el subsidio se ubique en los seis mil millones de pesos cada siete días.

“Si el conflicto dura seis meses, el Gobierno tendría que recortar 156 mil millones de pesos en otro lado y si dura el resto del año con el petróleo a 100 dólares, como aparentemente va a suceder, entonces estamos hablando de 220 mil millones de pesos. Nosotros creemos que no va a poder recortar muchos gastos para poder compensar este sacrificio del cobro del IEPS y que el déficit va a subir”, agregó Víctor Manuel Herrera Espinosa, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.
Por su parte, Gutiérrez Mora resaltó que la iniciativa que presentó, antes del conflicto bélico, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para modificar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) y que busca excluir los sueldos del sector público y los programas sociales del gasto corriente estructural, también es una presión para el déficit fiscal, “permitiría gastar más al Gobierno de lo que fue autorizado en el presupuesto sin violar la aprobación, pero el efecto final sería un aumento al déficit amplio”.
Explicó que, si no se realiza la modificación a la Ley, el déficit fiscal para 2026 y 2027 se ubicaría en 4.5 por ciento, pero si se realiza el cambio, “el déficit total (RFSP) sería mucho mayor, comprometiendo la estabilidad fiscal del país”.
A su vez, Herrera Espinosa resaltó que es “una iniciativa muy aventurada” porque se aleja de la disciplina fiscal que se ha buscado en México, y que si se suma al conflicto en Irán aumenta el riesgo de tener un déficit más alto.
“El año antepasado cerramos con casi 6.0 por ciento de déficit. El año pasado estuvimos en 4.9 cuando se estimaba en 3.9 y este año, si se juntan las dos cosas, vamos a tener un déficit mayor de 5.0 por ciento y entonces sí que seguimos comprometiendo la estabilidad fiscal de México. Estamos en un momento en donde hay que recortar el gasto, no hay que aumentarlo desmedidamente”, puntualizó.
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LMCT


