Derivado de un efecto estacional, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una desaceleración y se ubicó en 0.11 por ciento respecto a la quincena anterior, con lo cual la inflación general a tasa anual se ubicó en 4.53 por ciento. Aunque significó una disminución, el índice se encuentra por encima de las previsiones del mercado.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el anterior resultado se explicó por el índice subyacente, el cual excluye los bienes y servicios, el cual incrementó 0.18 por ciento quincenal, derivado de un aumento de 0.25 por ciento en los precios de las mercancías y de 0.12 por ciento en los servicios.
- El Dato: El nuevo dato de inflación se alejó del nivel máximo observado en la primera quincena de marzo de 4.63 por ciento, cifra más alta desde la segunda quincena de octubre.
Por su parte, el índice de precios no subyacente, es decir, aquél que contempla los costos más volátiles como los productos agropecuarios y las tarifas eléctricas, registró una disminución de 0.13 por ciento. Dentro de éste, los precios de frutas y verduras ascendieron 4.29 por ciento y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno cayeron 1.34 por ciento, como resultado de los ajustes en las tarifas eléctricas en 18 ciudades del país dentro del esquema de temporada cálida, destacó el Inegi.
En un reporte, Bankaool explicó que la lectura de abril mostró una moderación quincenal por factores estacionales; sin embargo, subrayó que la inflación general continúa fuera del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3.0 por ciento más/menos 1.0 punto porcentual.
- 2.83 por ciento fue la inflación de energéticos
“Los choques de oferta en frutas y verduras continúan presionando, mientras que la caída en energéticos es resultado de política pública. La persistencia en mercancías no alimenticias y servicios confirma que las presiones inflacionarias no se limitan a productos volátiles, sino que reflejan una dinámica más amplia y estructural”, destacó.
Ante esto, otros expertos refirieron que la desaceleración del índice de precios respondió a la contracción de la inflación no subyacente, la cual se redujo, por primera vez, desde la segunda quincena de enero; sin embargo, destacó que esta contracción quincenal se atribuye a un efecto estacional.
Un análisis de Banco Base explicó que al interior, el subcomponente de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registró una inflación de -1.34 por ciento, aunque al comparar con periodos iguales ésta es la menor caída de precios desde 2013.
- 4.27 por ciento se ubicó el índice subyacente
Esta disminución se debió a la caída en los precios de los energéticos de 2.51 por ciento, mientras que la inflación de las tarifas autorizadas por el gobierno limitó la caída de la inflación no subyacente, ya que se aceleró a 0.70 por ciento en su comparación quincenal, la más alta para un periodo similar desde 2013.
Específicamente para el caso de la inflación subyacente, el componente que mide la tendencia del indicador en el mediano y largo plazos, registró una ligera aceleración, situándose en 0.18 por ciento quincenal.
De acuerdo con las cifras, esta aceleración se explicó principalmente por los precios de las mercancías, que subió a 0.25 por cien-
to quincenal. En su interior la inflación de mercancías no alimenticias, repuntó 0.38 por ciento y la inflación de las mercancías alimenticias, que se ubicó en 0.11 por ciento.
Cabe mencionar que la inflación de este último rubro se mantuvo baja, ya que en su comparación con periodos similares, es la menor desde 2007. Por su parte, la inflación de servicios se desaceleró a 0.12 por ciento quincenal, rompiendo a la baja el umbral de 0.2 por ciento en el que se mantuvo en las últimas cuatro quincenas.
- El Tip: Valoraciones apuntan que la inflación cierre el año en 4.2 por ciento a tasa anual y que el objetivo del 3.0 por ciento del Banxico no se alcanzará en siguientes años.
Con lo anterior, los expertos anticipan que el Banco de México enfrentará un entorno complejo para el último recorte de tasa durante 2026, ya que se observa la combinación de un índice subyacente resistente y un no subyacente volátil, situación que se podría observar hacia el verano.
Por otra parte, Banco Base destacó que a tasa anual, la inflación general se ubicó en 4.53 por ciento, hilando dos quincenas de desaceleración.
Sin embargo, la inflación hila cuatro quincenas por encima del 4.0 por ciento, nivel muy superior al 3.0 por ciento objetivo del Banco de México. Además, preocupa que sus dos componentes registran una inflación superior al rango superior objetivo planteado por el organismo monetario.
“En Bankaool consideramos que la primera reducción podría materializarse en la sesión de 25 de junio por -25 puntos base, siempre que las siguientes lecturas confirmen una desaceleración clara en la subyacente y que los choques de alimentos se moderen”, dijo la institución de banca múltiple.
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FGR