La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) informó que las acciones que conllevaron a la suspensión temporal de operaciones del Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V. (Magnicharters) fueron efectuadas por la autoridad de manera oportuna, “con sustento técnico y jurídico” y con la meta de garantizar la seguridad de los pasajeros.
En un comunicado, la agencia detalló que la suspensión derivó de un proceso de supervisión iniciado mediante una Verificación Mayor Extraordinaria, llevada a cabo del 12 al 16 de enero pasado; como resultado de esta acción fueron identificados incumplimientos a la normativa aeronáutica por parte de Magnicharters.
Sin embargo, el Grupo Aéreo Monterrey no acreditó el adecuado cumplimiento de las acciones correctivas por lo que, como medida preventiva para mantener las seguridad operacional, la AFAC mandató, el 14 de abril de este año, la suspensión temporal de operaciones de la empresa aérea.
En todo el procedimiento fue respetado el derecho de audiencia hacia Magnicharters, que incluyó los plazos legales para entregar información y pruebas que demostraran la formalización de los señalamientos correctivos.
“Sin embargo, la documentación presentada resultó insuficiente para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos, por lo que con fecha del 29 de junio se revocó el Certificado de Explotador de Servicios Aéreos”, refirió la AFAC.
Y resaltó que “la seguridad aérea no es negociable”, por lo que cada decisión es adoptada dentro del marco legal y con el respeto al debido proceso, con el objetivo primordial de favorecer la protección de los pasajeros, al mismo tiempo que se mantiene la seguridad completa del sistema aeronáutico nacional.
PROBLEMAS LOGÍSTICOS. Sin previo aviso a usuarios con viajes programados, Magnicharters anunció el 11 de abril mediante un comunicado la suspensión de vuelos durante las dos semanas siguientes, especificando “problemas logísticos” y agregó que enfrentaban la situación “con la debida diligencia para solucionarla”.
Ante esta situación, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) emitió un boletín en conjunto con la AFAC, dirigido a usuarios afectados, para acercarse a las aerolíneas Aeroméxico, Viva Aerobús y Volaris para ser apoyados.
Posteriormente, la AFAC detalló que, luego de realizar una Verificación Técnica Administrativa (VTA) desde enero, fueron identificados hallazgos en materia financiera, mismos que no pudieron ser acreditadas por parte de Magnicharters, por lo que fue determinada la suspensión temporal del Certificado de Operador Aéreo (AOC).
“Ante la falta de capacidad financiera identificada, se detectó que esto podría representar un riesgo para la seguridad operacional”, detalló la AFAC en abril.
Por su parte, a mitad de mayo fue informado que Magnicharters promovió una demanda voluntaria de concurso mercantil, sin especificar la intención de declararse en quiebra para continuar con la liquidación de la empresa o con el objetivo de buscar convenio con sus acreedores.
Finalmente, la jueza Primera de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, Nataly Pérez Hernández, desestimó la petición de protección judicial del Grupo Aéreo.



